En un inicio de año marcado por la tensión legislativa, el programa radial “Una Cuestión de FEr”, conducido por el periodista Fernando López, se convirtió en el escenario de una fuerte denuncia sobre el manejo de las arcas públicas en Formosa. El concejal Patricio Evans, referente de Nuevo País, analizó pormenorizadamente el presupuesto municipal para el ejercicio 2026, el cual asciende a 152.377 millones de pesos. Para la oposición, este documento no es un plan de gobierno, sino un “acto de fe” aprobado a ciegas por la mayoría oficialista.
La Coparticipación como Herramienta de Disciplinamiento Político
El eje central de la entrevista giró en torno a la profunda asimetría en la distribución de los fondos que la provincia de Formosa envía a sus municipios. Evans presentó cifras que exponen una realidad alarmante: el ciudadano de la capital es, para el esquema de Gildo Insfrán, un ciudadano de segunda categoría en términos financieros.
“Para que entienda la audiencia: cuando el intendente tiene que recurrir a precarizar laboralmente en cooperativas la recolección de residuos o el barrido, es porque se tiene que estar arreglando con una coparticipación de solo 265.000 pesos para el 2026 por habitante formoseño”, explicó el concejal con crudeza. El contraste con las localidades del interior no solo es evidente, sino que resulta inexplicable desde una lógica demográfica: mientras la capital recibe esa suma exigua, localidades como Chiriguanos o Pastoril perciben “1.600.000 pesos por habitante”, y Gran Guardia alcanza los “1.200.000”.
Según el análisis de Evans, esta brecha es una estrategia deliberada para “adoctrinar a los intendentes que son menos manejables para Insfrán”. Al concentrar el 91% de los recursos en el estamento provincial y distribuir solo un 9% entre los municipios de manera arbitraria, el Gobernador se asegura de que los intendentes deban “pucherear” y depender de la voluntad del Ejecutivo para obras básicas.
El Anacronismo de los Índices y el Crecimiento de la Pobreza
Uno de los datos más reveladores de la entrevista fue el estancamiento de los indicadores de distribución. Evans denunció que la tabla de indicadores de coparticipación no se modifica desde 1989, una época en la que la provincia tenía una configuración social y demográfica totalmente distinta.
“En 1989, cuando se estableció esta distribución, la población de Formosa era de 385.000 habitantes en toda la provincia. Hoy tenemos 600.000”, subrayó. La migración interna desde las zonas rurales hacia la capital —producto del fracaso de economías como el algodón y la banana— ha generado una presión poblacional en la ciudad de Formosa que el presupuesto actual ignora por completo. “El intendente Jorge Jofré, que es el que más vecinos tiene a los cuales responder, no está judicializando esos fondos que no le están coparticipando”, lamentó el concejal.
Infraestructura en Crisis: El Caso de la Calle Martín Rodríguez
La falta de autonomía financiera del municipio se traduce en una ciudad con arterias vitales “detonadas”. Evans utilizó como ejemplo emblemático el arreglo de las calles Martín Rodríguez y Beltrán. A pesar de que la pavimentación se anunció en el marco de la puesta en marcha de Formosa Biosiderúrgica, la obra lleva más de dos años paralizada bajo la órbita de Vialidad Provincial.
“Hace dos años el intendente anunció que se iba a arreglar la calle, luego el Gobernador dijo que Vialidad Provincial se haría cargo… pasaron más de dos años y todavía sigue cortada la Martín Rodríguez”, relató Evans. Esta parálisis no es inofensiva: obliga al tránsito pesado del Parque Industrial y de la fábrica de tanino a circular por calles menores, destruyendo progresivamente el entramado urbano del ejido que, paradójicamente, ha crecido en extensión pero no en recursos para su mantenimiento.
La «Justicia Social» y la Deuda con el Empleado Municipal
La entrevista también abordó la contradicción entre el discurso oficial de «justicia social» y la realidad salarial de los trabajadores municipales. Evans instó a los sindicatos a dejar de ser funcionales al poder y pelear por un piso salarial digno, señalando que el intendente debería tener la valentía de enfrentar al Gobernador para obtener los fondos necesarios.
“Si el sindicato hiciera eso, el mismo intendente se tiene que dar vuelta y decirle a Insfrán: ‘lo judicializo o lo hacemos por las buenas, pero yo no puedo pagar los sueldos de piso de mis municipales con una coparticipación de 265.000 pesos’”, sentenció. Para el concejal, la situación actual es un espiral de deterioro donde se “va barriendo bajo la alfombra” mediante leyes de emergencia económica que permiten no pagar deudas y acumular juicios que comprometen el futuro de la ciudad.
Análisis: El Presupuesto como Látigo Político
Tras la charla con Evans, el periodista Fernando López aportó una visión sistémica sobre el conflicto. Para López, el presupuesto municipal es la manifestación económica de la “obediencia debida”. El control sobre la capital es estratégico: históricamente, el intendente de la ciudad de Formosa es visto como una amenaza potencial a la hegemonía del Gobernador.
“Infran sabe, y todos sabemos, que hay una aspiración real de ser gobernador de la provincia de Jofré. Nadie lo dice, pero todo el mundo lo escuchó”, analizó el conductor. En este juego de poder, la billetera provincial funciona como un bozal. Al privar al municipio de recursos para su propia planta de asfalto o para el mantenimiento autónomo de estaciones de bombeo, se obliga a la intendencia a pedir «permiso» y «asistencia» para cada cuadra de pavimento, perpetuando una relación de vasallaje político que termina pagando el vecino con servicios deficientes.
