La Ruta Nacional 86 atraviesa una crisis de infraestructura que cada vez se agrava más, según lo denunciado por los conductores que la transitan a diario. A través de redes sociales, los usuarios de esta ruta expresaron su profundo malestar por las condiciones de la vía, señalando que el estado de la misma ha empeorado considerablemente y está afectando tanto la seguridad como la economía de la región.
«Decir que es un desastre es poco», fue una de las primeras expresiones de los conductores que hicieron públicas sus quejas. Según ellos, la situación de la ruta es tal que pareciera que las autoridades esperan que ocurran pérdidas humanas antes de tomar medidas. Sin embargo, los daños ya son evidentes: «Pérdidas económicas hay todos los días», apuntaron, aludiendo a los constantes inconvenientes y averías que sufren los vehículos debido al mal estado de la vía.
El malestar se intensifica cuando se destacan los hechos ocurridos durante la última semana de diciembre, donde decenas de vehículos quedaron varados en el trayecto que va desde Espinillo a la Collonia 25 de Mayo. Este tipo de situaciones, que afectan a miles de usuarios, se han vuelto cada vez más frecuentes y se perciben como un grave riesgo para quienes transitan la ruta.
Los conductores también hicieron un llamado a la empatía, invitando a los afectados a unirse a la denuncia y compartir sus experiencias. «Nos puede pasar a cualquiera», señalaron, pidiendo que no se minimice la situación y que los intendentes de las localidades afectadas empiecen a exigir respuestas a Vialidad Nacional.
«Es incomprensible que vean lo que está pasando y no hagan nada», expresaron, exigiendo que se tomen medidas urgentes para reparar la Ruta Nacional 86. La preocupación es clara: la inseguridad que genera el mal estado de la ruta podría tener consecuencias fatales si no se actúa a tiempo.
La comunidad de Formosa espera que la reparación de esta vital arteria sea considerada una prioridad. Mientras tanto, los conductores continúan denunciando lo que consideran una «falta de acción» por parte de las autoridades responsables, y se preguntan hasta cuándo deberán seguir soportando las condiciones extremas que pone en peligro tanto sus vehículos como sus vidas.
