El sistema sanitario del interior provincial se encuentra en el ojo de la tormenta tras las declaraciones de Diego Paredes, delegado de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) en el Hospital Distrital N° 2 de Las Lomitas. En una extensa entrevista brindada al programa “Expres en Radio” (FM VLU 88.5, Grupo de Medios TVO), el dirigente gremial desnudó una realidad alarmante: trabajadores sin cobertura de riesgo, manipulación precaria de residuos infecciosos y la quita arbitraria de beneficios básicos como la alimentación y el agua potable.
El fin de un derecho histórico: La quita de alimentos al personal
La crisis estalló cuando, de manera unilateral y sin previo aviso, la administración del hospital decidió interrumpir el servicio de racionamiento alimentario que el personal de salud recibía desde hace más de una década. Lo que para la dirección parece ser un recorte de gastos, para el gremio es una violación directa a los derechos adquiridos.
“Este servicio se vino dando por más de 12 años de manera continua. Y lo que pasa a considerarse legalmente como una condición benéfica o un derecho adquirido por el trabajador, el cual no se puede cortar de manera unilateral. Es aquí donde se produce una violación de un derecho del trabajador”, explicó Paredes con firmeza.
La incertidumbre crece al considerar que estos servicios son solventados con fondos públicos. Ante la falta de respuestas, Paredes se preguntó por el destino de esos recursos: “¿Qué pasó con ese dinero? ¿De dónde vino la orden para hacerlo?”, cuestionó, señalando que incluso la empresa privada contratada para brindar el servicio desconoce el origen de la medida.
Trabajar a ciegas: El desamparo ante la falta de ART
Uno de los puntos más técnicos y graves de la denuncia es la falta de transparencia respecto a la Aseguradora de Riesgos del Trabajo (ART). En un entorno de alta peligrosidad como un hospital distrital, los empleados desconocen quién debe responder ante un accidente laboral o una enfermedad profesional.
Paredes detalló que, si bien la provincia de Formosa se autoasegura bajo la Ley de Riesgo de Trabajo 24.557, el hospital no cumple con las obligaciones mínimas de prevención: “La ley dispone que para autoasegurarse debe cumplir las mismas funciones de una ART original. O sea, sería brindar capacitaciones, campañas de prevención, realizar exámenes médicos; todo lo cual se está incumpliendo totalmente acá en el Hospital de Las Lomitas”.
Esta situación coloca a médicos, enfermeros y personal de maestranza en una vulnerabilidad extrema. “Estamos totalmente desamparados al no saber qué hacer ante un accidente, al no saber cuáles son nuestros derechos y obligaciones. En síntesis, no saber hasta dónde hacer o qué no hacer para quedar cubierto por la ART”, subrayó el delegado.
Residuos patológicos: Una bomba de tiempo sanitaria
La denuncia alcanza su punto más álgido al describir el manejo de los desechos biológicos dentro del nosocomio. Según el relato de Paredes, el transporte y almacenamiento de materiales contaminados se realiza sin los protocolos de seguridad básicos, poniendo en riesgo no solo al personal sino a toda la comunidad de Las Lomitas.
“El personal que se encarga de realizar la manipulación de estos productos no se encuentra capacitado y tampoco percibe el remunerativo correspondiente que sería por trabajo insalubre. No cuenta con los materiales necesarios para realizar dicha actividad tampoco, en cuanto a lo que sea el almacenamiento de los productos patológicos, así como el transporte por el interior del hospital”, denunció Paredes, describiendo una cadena de negligencia que vulnera los estándares sanitarios mínimos.
Silencio oficial y el fantasma de las medidas de fuerza
A pesar de que las autoridades, incluyendo al director adjunto a cargo, Dr. Javier Trachta, y el propio Ministerio de Desarrollo Humano, han sido notificados mediante escritos formales, la respuesta ha sido el silencio. Paredes describió a la gestión actual como “muy reacia hacia lo que es la función gremial”, asegurando que el diálogo está cortado.
“Ellos nunca llaman al diálogo, siempre toman decisiones de manera arbitraria. Un montón de veces se trató, siempre se mandan escritos con la intención de que ellos llamen para poder conversar, pero no, nunca”, afirmó Paredes sobre la actitud de la dirección.
Hacia el final de la entrevista, el delegado dejó abierta la posibilidad de un endurecimiento de la protesta. Si bien la parte legal está bajo análisis de los abogados de ATE, la decisión de ir a un paro o medida de fuerza mayor dependerá de la voluntad de los trabajadores. “Nada queda excluido. Para tomar ese tipo de decisión se hace asamblea y se toma decisiones de manera conjunta mediante votaciones. Pero nada queda excluido”, sentenció, dejando en claro que el conflicto en el Hospital de Las Lomitas está lejos de resolverse.
