El jefe del Aeropuerto Internacional de Formosa “El Pucú”, Ricardo Ángel Oviedo, brindó al defensor del Pueblo, el doctor José Leonardo Gialluca, un pormenorizado informe sobre las medidas de seguridad, donde subrayó que “los datos demuestran que no solo se cumple con los mínimos de las normas de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) y la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), sino que los excede gracias a un esquema de respuesta escalonado y eficiente”.
En ese sentido, precisó que “en intervención inicial, la unidad Ford 7000 registra un tiempo de respuesta de dos minutos y 30 segundos hasta la cabecera más lejana (CAB-22). Este valor es inferior al límite máximo de tres minutos exigido por la RAAC 153.215 (c), asegurando la intervención inmediata en la zona crítica”.
En cuanto a despliegue de apoyo, puntualizó que “la unidad pesada Oshkosh arriba en tres minutos y 20 segundos. La norma RAAC153.215 (e) otorga hasta cuatro minutos para los vehículos de apoyo, por lo que ambas unidades operan con holgura dentro de los tiempos reglamentarios”.
A su vez, en lo referido a capacidad y eficacia del agente extintor, dilucidó que “calificar el sistema de ‘obsoleto’ es un error técnico, dado que se utilizan agentes de alta performance (Espuma Nivel B – AFFF) que optimizan la seguridad”.
En superávit de recursos, explicó que “para una aeronave crítica Categoría 6 (ejemplo, Embraer 190 de Aerolíneas Argentinas), la norma exige 7900 litros de solución. Nuestras unidades (Ford y Oshkosh) suman una capacidad de 15.141 litros, lo que representa casi un 200% de lo exigido, sin contar el apoyo externo de Bomberos de la provincia (4000 litros adicionales)”.
Además, sumó que como agente complementario “se dispone de 384 kilos de polvo químico seco, superando ampliamente los 225 kilos requeridos para la categoría”.
Respecto del estado operativo de la unidad Oshkosh, consignó que “la limitación de velocidad que presenta es una condición mecánica identificada y controlada bajo el Sistema de Gestión de Seguridad Operacional (SMS)”.
Y ahondó: “Esta restricción de desplazamiento es una medida preventiva adoptada para preservar la integridad del equipo previo a su inminente envío a mantenimiento mayor en la ciudad de Córdoba”, aclarando que “esta condición no afecta la operatividad de sus sistemas de extinción: el sistema extintor (bombas), la dosificación de espuma (AFFF) y el sistema de polvo químico seco funcionan al 100% de su capacidad, garantizando el caudal normativo de 3750 litro/minuto”.
“Operativamente, la velocidad de desplazamiento se compensa mediante el protocolo de salida inmediata de la unidad Ford 7000 como vehículo de vanguardia, asegurando la cobertura en tiempo y forma”, especificó.
En relación con la autonomía e infraestructura, recalcó que “en cumplimiento con la RAAC 153.211 (p), el Aeropuerto mantiene una reserva de espuma Nivel B superior al 200%, otorgando autonomía para múltiples contingencias”. Asimismo, la red de hidrantes “asegura la operatividad continua”, acotó.
Por último, como conclusión sobre la denuncia gremial, esclareció que “la calificación de ‘sistema deficiente’ por parte de ATEPSA carece de sustento técnico-normativo”, en razón de que “los datos demuestran que el Aeropuerto de Formosa no solo cumple con los mínimos de la ANAC y las normas internacionales de la OACI, sino que los excede gracias a un esquema de respuesta escalonado y eficiente”.
Y enfatizó que “la representación gremial, con sede en Buenos Aires, ha emitido juicios de valor sin una verificación técnica in situ, basándose únicamente en versiones aisladas que no reflejan la realidad operativa del SSEI Formosa”.
“Dicho accionar, lejos de contribuir a la seguridad, parece orientado a generar una falsa percepción de riesgo y una alarma infundada tanto en la comunidad aeroportuaria como en la ciudadanía formoseña”, concluyó.
