La localidad de Gran Guardia atraviesa una de sus crisis institucionales y sociales más profundas de los últimos tiempos. Lo que comenzó como un rumor de pasillo en los canchones municipales se transformó en una denuncia pública de gravedad durante la mañana de hoy, tras la entrevista concedida por Benjamín Salinas, presidente del Consejo Deliberante de la localidad, al programa “Exprés En Radio” del Grupo de Medios TVO. La situación es crítica: más de la mitad del salario de los trabajadores de la Comisión de Fomento ha desaparecido de las liquidaciones, y las autoridades responsables no ofrecen respuestas claras.
El origen del conflicto: Un diciembre sin salarios completos
La problemática estalló cuando el personal comunal percibió que sus haberes de diciembre sufrieron un recorte drástico e injustificado. Según los datos que trascendieron, se les habría retenido —o simplemente no liquidado— el 55% de sus ingresos. Ante esta situación, un grupo de trabajadores solicitó una audiencia con el actual jefe comunal, el contador público Lázaro Caballero, buscando una explicación lógica a lo que consideran un atropello a sus derechos laborales.
En este contexto, Benjamín Salinas, quien asumió la conducción del cuerpo legislativo el pasado 10 de diciembre, intentó echar luz sobre una situación que calificó como compleja y carente de transparencia. “Yo soy el último ingresado como presidente hace un mes. Y había sí un inconveniente de pago viene ya de gestión de deuda anterior. Yo lo que recibí una partida para tratar de resolver y canalizar la situación”, explicó el funcionario, marcando una diferencia sustancial entre la administración del Concejo y la del Ejecutivo municipal.
Un Ejecutivo cerrado al diálogo y al control legislativo
Uno de los puntos más alarmantes de la nota periodística es la denuncia de Salinas sobre la falta de comunicación institucional. El presidente del Consejo Deliberante aseguró que ha intentado, de manera reiterada, establecer un puente con Lázaro Caballero para auditar las cuentas y entender el porqué del faltante de dinero, pero se encontró con una pared de silencio.
“Solicitó una audiencia con el Ejecutivo, el cual no me quiso responder, no me dio modalidad de tratar de llegar a un acuerdo con el cuerpo legislativo y para canalizar el pedido”, disparó Salinas. Esta falta de rendición de cuentas se agrava al considerar que el Ejecutivo no ha presentado los instrumentos legales necesarios para el control de la gestión: “No tengo conocimiento yo de cuál es la situación de ellos hasta ahora porque no tengo informe de eso. Pedí las documentales. No la tengo, no tengo los instrumentos en tiempo y forma aprobación de presupuesto y no tengo un diálogo que fue solicitado el 18 de diciembre para hablar con el Ejecutivo”.
La sospecha sobre los fondos provinciales: ¿Dónde está el dinero?
Durante la entrevista, se abordó la versión que el Ejecutivo de Gran Guardia dio a los empleados: que el Gobierno de la Provincia de Formosa no habría enviado las partidas presupuestarias correspondientes. Sin embargo, esta versión choca con la realidad del Consejo Deliberante, que sí recibió los fondos para su personal.
Salinas fue enfático al despegarse de la gestión de Caballero y defender el envío de fondos por parte del Gobernador: “Nosotros por consejo sí recibimos a partir que no otorgó el gobernador. Por lo menos yo entré. Yo a partir del 19 diciembre, yo no tenía caja. Tomé la resolución de que mi gente no pase sin falta de pago la fiesta y hice un pago en Navidad y lo que recibí el 2 de enero resolví y también lo pagué”.
Esta contradicción abre un interrogante peligroso: si la provincia envió los fondos de coparticipación y partidas especiales, ¿por qué el personal de la Comisión de Fomento solo cobró el 45% de sus haberes? Mientras tanto, la respuesta de Caballero a los trabajadores habría sido una invitación al deslinde de responsabilidades: “Reclamen frente al edificio si quieren, háganle el reclamo público al gobernador, hagan lo que quieran que a mí no me afecta. Yo no cobro un peso, yo soy jubilado, así que hagan lo que quieran”.
El rumor de una renuncia y el vacío de poder
La nota periodística también se hizo eco de un trascendido que circula con fuerza en las calles de Gran Guardia: la posible renuncia de Lázaro Caballero en los próximos días. Según los empleados que se reunieron con él, el contador habría manifestado que en un plazo de diez días habría un nuevo presidente en la Comisión de Fomento y que los reclamos deberían dirigirse a su sucesor.
Al respecto, Salinas se mostró prudente pero consciente del malestar social: “Eso es lo que comentaron el grupito de persona del personal de la comisión de gobierno que ingresó y que le dijo. Eso es lo que él le contestó. Pero yo no puedo basarme de que eso pueda suceder o no hasta que no tenga una respuesta”. De confirmarse este escenario, Gran Guardia entraría en un periodo de acefalía o transición incierta en medio de un conflicto salarial irresuelto.
La precariedad del trabajador municipal: La variable de ajuste
El cierre de la nota invita a una reflexión profunda sobre la dignidad del trabajador comunal en el interior provincial. Con sueldos que en muchos casos apenas alcanzan los 150.000 pesos para agentes con décadas de antigüedad, el hecho de percibir solo la mitad de ese monto coloca a las familias en una situación de indigencia extrema.
“¿Cómo los trabajadores comunales logran mantener a su familia, por ejemplo? Porque con esa guita no te mantenés ni vos mismo. Entonces, ahí está otra vez el viejo debate de la repartición del reparto del ingreso, la redistribución de la coparticipación”, sentenciaron desde la conducción del programa, criticando la figura de los «intendentes caudillos» que manejan los fondos públicos como propios y utilizan al empleado municipal como fusible de sus crisis políticas o malas administraciones.
Un conflicto con final abierto
Por estas horas, no se descartan medidas de fuerza y movilizaciones frente al edificio de la Comisión de Fomento. El presidente del Consejo Deliberante ya adelantó que, si bien su personal está al día, no dará la espalda al reclamo de sus compañeros del Ejecutivo si estos deciden manifestarse de forma pacífica y legal.
“Si ellos en algún momento requieren asistir a un reclamo en forma legal, pacífico para tratar de resolver la situación de deuda de mi corto legislativo y yo ya acompañamos a su nombre”, concluyó Salinas, dejando la puerta abierta a una escalada del conflicto si el pago del 55% restante no aparece en las próximas horas.
