viernes, 16 enero, 2026
InicioSociedadRetorno y Asistencia: El Plan Estratégico de Formosa ante la Crecida del...

Retorno y Asistencia: El Plan Estratégico de Formosa ante la Crecida del Bañado La Estrella

En una extensa entrevista concedida al programa “Exprés En Radio” (FM VLU 88.5, Grupo de Medios TVO), el Ingeniero Ricardo Velazco, Subsecretario de Desarrollo Rural Territorial, brindó un panorama detallado sobre la situación hídrica en el oeste provincial. Entre la naturaleza inevitable y la planificación estatal, el Gobierno refuerza la presencia en territorio para garantizar la seguridad de los productores y sus rodeos.

Un fenómeno anticipado por el clima en la Alta Cuenca

La crecida del Bañado La Estrella es un proceso cíclico, un pulso de vida que define la producción en el oeste formoseño. Sin embargo, este año la naturaleza impuso su propio cronograma. El Ingeniero Velasco explicó que el adelantamiento del ciclo se debe a eventos climáticos extraordinarios en Bolivia, donde nace la cuenca del Río Pilcomayo.

“Relacionado con un evento climático, una lluvia extraordinaria que se dio con anticipación en la alta cuenca que carga el sistema del río Pilcomayo en Bolivia y esa es la crecida que está pasando por el sistema del bañado la estrella”, señaló el funcionario. El dato técnico que dimensiona este fenómeno es elocuente: en el momento del pico, ingresaron a territorio formoseño cerca de 800 metros cúbicos por segundo, una cifra que hoy se ha estabilizado en los “250 metros cúbicos por segundo de caudal de agua al sistema”. Esta masa líquida se desplaza de oeste a este, buscando el vertedero de la Ruta 28, transformando el paisaje y obligando a una respuesta inmediata del sector productivo.

Recorrida por el territorio: De Banda Sur a Banda Norte

El Ministerio de Producción y Ambiente no trabaja desde el escritorio, sino en el barro y la zona de afectación. Velasco detalló una gira que abarcó puntos neurálgicos de la geografía del bañado. En la denominada Banda Sur (al norte de la Ruta 81), los equipos técnicos visitaron parajes como “el Cisteadero, Tres Luces, Lindero, llegando hasta la Rinconada Criollo”, donde habitan pequeños productores y familias criollas que conviven con el avance del agua.

En la zona de Chiriguanos al norte, el relevamiento arrojó que, a pesar del ingreso hídrico, los animales aún permanecen en los bajos aprovechando el forraje natural, aunque bajo vigilancia constante. En contraste, en zonas como El Quemado y el Cañón, el agua ya marca su presencia. “Lo que pudimos ver ahí es que sí, ahí efectivamente si bien todavía no es el nivel del año pasado, tenemos ingreso de agua que es una masa de agua que se está desplazando de oeste a este”, advirtió Velazco.

La abundancia de pasto: Una ventaja clave frente al año anterior

A diferencia de otros ciclos marcados por la sequía previa, este año presenta una particularidad positiva: las lluvias locales han preparado el terreno en las zonas altas. Esto es vital para la transhumancia, el proceso por el cual el productor traslada su hacienda de los campos inundables a los campos altos.

Velazco subrayó con optimismo que “la diferencia que detectamos en esta recorrida con respecto al año pasado tiene que ver con una muy buena oferta forrajera. Eso significa que hay mucho pasto y hay mucho alimento en las zonas altas”. Esta humedad persistente permite que los animales no pierdan condición corporal durante el traslado, asegurando la sostenibilidad del capital del productor.

Venta directa y remates: Herramientas para descomprimir el campo

Uno de los mayores desafíos cuando el agua sube es la sobrecarga de animales en las zonas altas (donde el espacio es limitado). Para evitar que el hacinamiento provoque mortandad o pérdida de peso, el Gobierno ha propuesto una estrategia comercial innovadora: la “posibilidad de coordinar en la medida de que haya oferta de ganado para la venta, por ejemplo, de invernada, de organizar ventas directas”.

Este esquema busca que el productor, asistido por los técnicos del Ministerio, pueda negociar precios justos por categorías sin necesidad de esperar a un remate formal si la urgencia lo amerita. “Esto nos va a permitir que esos productores que tienen que sacar los animales de las zonas bajas del bañado, cuando lleven los animales a las zonas altas, esos animales no sean tantos y se descomprima la situación”, puntualizó el ingeniero.

El Modelo PAIPPA: El Estado como escudo del pequeño productor

Durante la entrevista, se abordó la inclusión de aquellos productores que quizás aún no están plenamente integrados al sistema estatal. Velasco fue tajante al afirmar que la asistencia no discrimina escalas, aunque el enfoque en el productor «Paipero» (Pequeño Productor Agropecuario) es prioritario debido a su vulnerabilidad logística.

“El productor paipero tiene que reunir ciertos requisitos para ser incluido dentro de esa categoría, es un pequeño productor que está exento de un montón de impuestos”, recordó. Además, resaltó que el acompañamiento estatal incluye el flete de la hacienda, un costo que muchas veces es prohibitivo para las familias del bañado. “La herramienta es para todos, la asistencia es para todos. El acompañamiento del gobierno en estos casos tampoco hace distinciones si es un pequeño o un grande”, aseguró.

Comunicación y prevención: El factor humano

Finalmente, el Subsecretario destacó la madurez de los productores locales, quienes han aprendido a utilizar la tecnología a su favor. A través de grupos de WhatsApp, monitorean en tiempo real el comportamiento del Pilcomayo en Bolivia, lo que les permite anticiparse a la «ola».

Sin embargo, el factor «confianza» sigue siendo un riesgo. “El productor usa la palabra ‘somos confiados’, nos confiamos que no va a venir tan grande este año”, comentó Velasco, haciendo referencia a la tendencia de esperar hasta el último momento para retirar la hacienda. Por ello, el mensaje central de la gira ministerial fue la prevención: “Lo que coordinamos con los productores es que salgan a tiempo porque en la coyuntura de la emergencia atender todo a la vez se hace difícil”.

El Gobierno de Formosa, a través del Ministerio de Producción y Ambiente y organismos como el PAIPPA, ratifica así su compromiso de permanencia en el territorio, garantizando que el ciclo del Bañado La Estrella siga siendo una oportunidad de desarrollo y no una tragedia productiva.

Más Noticias