El reconocido empresario y ex presidente de la Cámara de Comercio de Clorinda, Pedro «Chacho» Ortiz, rompió el silencio tras el violento asalto perpetrado en su oficina de venta de autos y motos. En una entrevista íntima y cargada de indignación a Página: Rubén Valentín Godoy (Clorinda), Ortiz detalló cómo los delincuentes trabajaron con absoluta impunidad durante horas para llevarse los ahorros de toda su vida, en un hecho que vuelve a poner bajo la lupa la seguridad en la zona de frontera.
El presentimiento de una noche oscura
El sábado al mediodía, tras cerrar el negocio para ir a almorzar, Ortiz no imaginaba que sería el último día de tranquilidad para su familia. Sin embargo, algo en el aire le generó inquietud esa misma noche. «Entonces le dije a mi mujer, te hablo a las 9 de la noche, 21 horas yo. Y yo, ¿por qué no nos vamos un poco por el negocio? Porque una vez se dejó la luz, no la dejé prendida y después está en la oscuridad. Y vinimos con ella.»
Al llegar al local, notaron que algo no andaba bien: un sector del inmueble estaba a oscuras. Al intentar encender las luces, el sistema fallaba sistemáticamente. «Cuando yo quise prender la luz cuando vine a ver, no prendía la luz, se cortaba, se cortaba, se cortaba. Claro, pusieron un elemento que el fusible salteó. Salteó. Y bueno, y entonces no podía no había luz, de esta parte no había luz.» A pesar de la anomalía, Ortiz atribuyó el problema a la humedad y la lluvia, sin saber que, a pocos metros, los delincuentes ya estaban operando.
El trabajo de los delincuentes: Precisión y tiempo
Según el relato de la víctima, los malvivientes habrían ingresado saltando una muralla de aproximadamente dos metros desde un terreno lindante que conecta con la calle Libertad. Una vez adentro, se tomaron el tiempo necesario para violentar una caja fuerte de seguridad antigua, de origen inglés, con paredes de acero de 10 centímetros de espesor.
Ortiz cree que los ladrones estaban en el lugar en el momento exacto en que él y su esposa fueron a revisar el local esa noche de sábado. «Sí, yo creo que sí, sí, sí, estaban porque para hacer todo lo que hicieron, por lo menos dos, cuatro, cinco horas, menos no puede ser.» Para trabajar con mayor discreción, los delincuentes utilizaron una carpa de lona que se encontraba en la planta alta. «Esa sacaron el hilo, taparon la caja con eso y abajo de eso ahí comenzaron a trabajar. Eso es lo que indica todo.»
La cifra del botín y la desmentida de rumores
Ante las diversas versiones que circularon en la ciudad, «Chacho» Ortiz fue tajante al confirmar el monto sustraído, aclarando que se trataba de ahorros destinados a su vejez y posibles problemas de salud. «Sí, 80.000 dólares, verdad. Esa es la plata que llevaron. Había otras plata, pero no llevaron, curiosamente, ¿por qué? Porque estaba en un sobrecito así, creo que era 2.500 dólares, que no era mío, era una plata ajena.»
Sobre las suspicacias que suelen rodear estos casos de grandes sumas de dinero, el empresario rechazó cualquier teoría de «autorrobo» apelando a su trayectoria de 50 años en Clorinda. «Mucha gente dice que no, un auto robo. No, bueno, la gente puede decir lo que quiera, pero yo tengo acá todo el mundo me conocen. Fui presidente de la cámara varias veces. Me ocupé de muchos cargos acá.» Además, aclaró que el dinero no contaba con seguro: «Realmente yo nunca aseguro porque dentro de todo tengo asegurado el auto que es lo más caro y nada.»
Un reclamo por mayor seguridad fronteriza
El hecho no solo representa una pérdida económica, sino que reaviva el debate sobre la vulnerabilidad de Clorinda frente a su cercanía con grandes centros urbanos del Paraguay. «Duele mucho porque estamos en una ciudad que estamos frente a una capital donde hay mucho movimiento y a mí me parece con toda honestidad que no está asegurada la ciudad. Le falta más, tiene que haber más inversiones para nosotros acá en Clorinda porque no estamos bien.»
Ortiz enfatizó la necesidad de una presencia policial más activa y preventiva. «Hace falta más presencia policial. Yo siempre lo decía cuando era presidente de la cámara: ‘muchachos, vamos a dar una vuelta a pie importante que pasen uniformados, que es lo que respetan’.»
El consuelo de la vida y el apoyo social
A pesar del duro golpe, «Chacho» Ortiz se mostró agradecido por el apoyo de la comunidad y, sobre todo, por el hecho de no haber tenido un enfrentamiento directo con los delincuentes, lo que podría haber terminado en tragedia. «Menos mal que no se cruzaron con los delincuentes, vos y tu señora esa noche. Yo calculo que ellos ya estaban ahí instalados.»
Finalmente, con la frente en alto, concluyó: «La plata se puede recuperar más tarde o más temprano o no sé, o nunca, pero no nos vamos a morir. Estamos bien. Estoy orgulloso, estoy con la frente bien alta que a mí no me pueden señalar de nada ni para nada.»
