Una cirugía de alta complejidad, el trabajo coordinado de un equipo multidisciplinario y la rápida toma de decisiones médicas permitieron salvar la vida de Orlando, un paciente de 43 años que fue diagnosticado con un timoma, un tumor poco frecuente que se origina en el timo, una glándula ubicada en el pecho detrás del esternón.
Orlando, padre de tres hijos, esposo y apasionado del deporte, llegó al Hospital de Alta Complejidad (HAC) tras presentar dificultad respiratoria durante una de sus habituales rutinas de running. Ante la aparición de los síntomas, realizó una consulta médica y, gracias al circuito de derivación del sistema sanitario provincial, fue derivado al HAC debido a la complejidad de su cuadro.
Luego de los estudios diagnósticos correspondientes, se detectó una lesión tumoral de gran tamaño ubicada en el mediastino anterior, el espacio central del tórax entre ambos pulmones, en una localización retroesternal y pre cardíaca. Debido a las características y dimensiones del tumor, se conformó un comité médico multidisciplinario para definir la estrategia quirúrgica más adecuada.
Tras la evaluación, se decidió que la intervención sería realizada por el equipo de cirugía cardiovascular, mediante una esternotomía, abordaje que permitió un acceso seguro a la lesión. Complementariamente, se llevó a cabo una videotoracoscopía, una técnica quirúrgica mínimamente invasiva que permite operar dentro del tórax a través de pequeñas incisiones, utilizando una cámara de alta definición para guiar al cirujano. Gracias a este procedimiento, se logró la resección completa del tumor.
La cirugía, que se extendió durante aproximadamente siete horas, fue un éxito. La evolución postoperatoria de Orlando fue altamente favorable, lo que permitió que, pocas horas después de la intervención, pudiera ser trasladado a una sala de internación general debido a la estabilidad clínica que presentaba.
Dos días después de la cirugía, el propio paciente quiso expresar su agradecimiento a todo el equipo del HAC: “Fue una noticia inesperada, sobre todo por la vida que llevo, siempre priorizando el deporte y una vida sana. Quiero agradecer lo rápido que actuaron los profesionales del nosocomio y la seguridad con la que tomaron cada decisión. Todo el abordaje fue de excelencia; hoy, después de siete horas de cirugía, estoy muy bien”.
Además, Orlando reflexionó sobre la experiencia vivida: “Uno vive preocupado por el trabajo, por las deudas, por lo cotidiano, y de pronto llega una noticia así que te hace darte cuenta de lo verdaderamente importante: la salud”, agradeciendo “profundamente la calidad humana, el accionar rápido y el acompañamiento constante”.
En especial, se refirió al doctor Federico Antunovic, quien “me contuvo, me llamó y me tranquilizó en los momentos en que la ansiedad me ganaba, y a todo el personal del HAC”.
Las cirugías cardiovasculares mínimamente invasivas representan una apuesta sostenida del Hospital de Alta Complejidad, que continúa incorporando técnicas de vanguardia para mejorar los resultados clínicos y la recuperación de los pacientes, se subrayó desde el nosocomio.
“Gracias a las decisiones políticas del Gobierno provincial, el HAC cuenta hoy con un equipo de profesionales altamente capacitados, junto con el equipamiento y la infraestructura necesarios para llevar adelante procedimientos de alta complejidad, fortaleciendo la salud pública y salvando vidas”, resaltaron, por último.
