Miles de pequeños contribuyentes de todo el país se encuentran alcanzados por el régimen del Monotributo, un sistema impositivo diseñado para simplificar el cumplimiento de las obligaciones fiscales de trabajadores independientes, profesionales y pequeños comercios.
No obstante, especialistas advierten que para mantener una situación regular ante el fisco es fundamental cumplir con una obligación que, en muchos casos, no recibe la atención necesaria: el control periódico de los parámetros y la correspondiente recategorización.
Al respecto, el contador Oscar Kraupner, integrante del Tribunal de Ética y Disciplina del Consejo Profesional de Ciencias Económicas de Formosa, explicó que el régimen establece dos instancias obligatorias al año para revisar la situación de cada contribuyente: los meses de enero y julio. En esos períodos, los monotributistas deben analizar si, durante los últimos 12 meses, se produjeron modificaciones en los valores que determinan su categoría dentro del sistema.
“El Monotributo se basa en distintos parámetros que reflejan la realidad económica del contribuyente, por lo que es indispensable verificarlos de manera periódica”, señaló el profesional. Entre los principales indicadores que deben tenerse en cuenta se encuentran los Ingresos Brutos anuales, la superficie afectada al desarrollo de la actividad, el consumo de energía eléctrica y el monto de los alquileres, cuando estos resulten aplicables.
Kraupner indicó que, si alguno de estos parámetros supera los límites máximos o no alcanza los mínimos establecidos para la categoría vigente, el contribuyente debe realizar la recategorización correspondiente, ajustando su encuadre impositivo a su situación real. Este trámite permite evitar inconsistencias ante la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) y prevenir posibles sanciones, multas o recategorizaciones de oficio.
Asimismo, el contador remarcó que no efectuar la recategorización cuando corresponde puede generar diferencias en el monto del impuesto integrado y de los aportes previsionales, lo que a futuro podría derivar en deudas, intereses o intimaciones por parte del organismo recaudador.
Finalmente, recomendó a los monotributistas llevar un registro ordenado de su facturación y de los demás parámetros del régimen, así como consultar con un profesional en caso de dudas, para cumplir en tiempo y forma con esta obligación y mantener una situación fiscal regular.
