La ciudad de Clorinda se encuentra sumergida en un intenso debate público que ha escalado en las últimas horas, exponiendo la fractura entre los reclamos ciudadanos y la respuesta de las autoridades locales. Lo que comenzó como un pedido de auxilio ante el avance de las adicciones y la inseguridad, derivó en un duro enfrentamiento verbal entre Miriam Filippini, una vecina afectada, y Nadia Estefanía Jara Bas, funcionaria municipal con funciones en el Centro Integrador Comunitario (CIC).
La polémica se encendió tras las declaraciones de Jara Bas, quien cuestionó la eficacia de las notas y proyectos presentados por particulares y profesionales, calificándolos de «cartitas» con fines políticos y falta de conocimiento técnico.
El fuerte descargo de Miriam Filippini
Ante las críticas de la funcionaria, Miriam Filippini no tardó en responder con un mensaje cargado de indignación, representando el sentir de muchos sectores de la comunidad que conviven a diario con las consecuencias del consumo de sustancias en la vía pública. Filippini fue contundente al señalar la desconexión que, a su criterio, existe entre los despachos oficiales y la realidad de los barrios.
“Nadia Jara, te cuento que soy yo y mis vecinos los que padecemos todos los días esta problemática”, inició la vecina, dejando claro que su postura no nace de un «libreto», sino de la experiencia directa. En su descargo, defendió también la labor de profesionales que intentaron acercar soluciones: “La Dra. Canavesio también escribió cartitas de forma de proyectos para tratar de solucionar este flagelo que cada vez será peor, pero a ustedes como autoridades y funcionarios no le interesan”.
Filippini subrayó su condición de ciudadana común frente a la estructura política: “Y lamento que mis cartitas públicas te molesten y te genera burla. Yo no soy política, soy una vecina que paga sus impuestos y convive todo el día con el problema en la puerta de mi casa… veo al igual que muchos vecinos y comerciantes, ni bien comienza y termina el día, a las personas adictas en diferentes situaciones desagradables e inhumanas, nadie me lo contó”.
Críticas a la gestión y la Ley de Salud Mental
Uno de los puntos más álgidos del conflicto es la interpretación de las responsabilidades legales y políticas. Mientras la funcionaria Jara Bas instó a los vecinos a elevar sus críticas al gobierno provincial, Filippini insistió en que el municipio, encabezado por el intendente Ariel Caniza, debe ser el primer respondiente.
“Vos, como funcionaria municipal, porque tenés un cargo político, deberías escuchar en vez de atacar a quiénes hablamos del problema. Porque nos acusas y decís que no hacemos nada, y a la vez te burlas de mi carta que busca exactamente lo que vos no haces, que el intendente Caniza, desde el municipio, asuma su responsabilidad. También conozco la Ley de Salud Mental, usé para redactar mi carta, y te cuento que existe un solo sistema de salud mental, que por ley incluye las adicciones”, sentenció la vecina.
Además, cuestionó la actitud de la funcionaria frente a las carencias del sistema actual, mencionando al Instituto de Investigación, Asistencia y Prevención de las Adicciones (IAPA): “No son buenas tus intenciones, querés confundir a la gente. Vos misma decís que el IAPA no es suficiente, entonces hay que seguir exigiendo al intendente mamita, ¿O a quién le podemos pedir ayuda?”.
Soberbia y defensa política bajo la lupa
Para Filippini, la respuesta oficial refleja una actitud defensiva que prioriza la imagen del intendente por sobre el bienestar de los clorindenses. En sus palabras finales, la vecina exigió un cambio de postura en la atención a la ciudadanía.
“No queda bien que vos, desde tu lugar, te burles de lo que pasa en la ciudad, a la vista de todos. Tu soberbia no ayuda…. Tu cargo en el CIC no es para defender al intendente y atacar a los ciudadanos que vivimos atormentados…No es la primera vez que lo haces”, concluyó, cerrando su mensaje con una fuerte alusión política al mandatario provincial: “Ahhhh y te cuento que a Gildo Insfrán ya nadie le tiene miedo”.
La postura oficial: El cuestionamiento a los «proyectos vacíos»
Por su parte, Nadia Jara Bas mantuvo su posición, argumentando que las intervenciones municipales son constantes en áreas de prevención de suicidio y violencia, y que el problema de las adicciones requiere un compromiso familiar que el Estado no puede suplir por completo. Para la funcionaria, las críticas hacia el intendente son injustas si no se contempla el marco provincial y la complejidad del tratamiento sin internación local. Según sus declaraciones, «para escribir cartitas de empatía y proyectos vacíos estamos perdiendo el tiempo», instando a los profesionales y vecinos a involucrarse de manera «constructiva» en lugar de repetir críticas que considera políticamente motivadas.
El clima en Clorinda sigue siendo tenso, mientras los vecinos aseguran que la crisis de inseguridad derivada de las adicciones empeora cada día, exigiendo que la realidad de la calle sea escuchada sin represalias ni ironías por parte del poder de turno.
