Durante un reciente recorrido por los principales espacios verdes de la ciudad, se pudo constatar con preocupación el deteriorado estado en el que se encuentra la plaza del barrio Bernardino Rivadavia, un espacio público que en los últimos tiempos ha sido blanco de reiterados hechos de vandalismo. La situación genera malestar entre vecinos y vecinas, quienes ven cómo un lugar pensado para el encuentro y el disfrute comunitario se va degradando progresivamente.
La plaza, ubicada en la intersección de Ramos Mejía y Barrera, fue recuperada y puesta en valor por la Municipalidad hace algunos años, en el marco del plan de modernización y acondicionamiento urbano impulsado para mejorar la infraestructura de los barrios. En aquel momento, la obra fue celebrada por la comunidad, ya que permitió contar con un espacio renovado, con juegos, mobiliario urbano y sectores verdes destinados al esparcimiento, la recreación y la convivencia social.
Sin embargo, en la actualidad el predio presenta signos evidentes de abandono producto de acciones vandálicas: juegos dañados, bancos rotos, grafitis y sectores deteriorados que afectan no solo la estética del lugar, sino también su funcionalidad y seguridad. Estas situaciones impactan directamente en el uso cotidiano de la plaza, limitando el acceso de familias, niños y adultos mayores que solían disfrutar del espacio.
Desde el Municipio expresaron su preocupación por estos hechos y recordaron que la recuperación y mantenimiento de los espacios públicos es el resultado de un esfuerzo colectivo, financiado con recursos que pertenecen a toda la comunidad. En ese sentido, remarcaron la importancia de generar conciencia sobre el cuidado de los bienes comunes y el respeto por los lugares que cumplen un rol fundamental en la vida barrial.
Responsabilidad
y compromiso
Asimismo, se hizo un llamado a la responsabilidad y al compromiso de los vecinos y vecinas para preservar estos espacios, denunciar actos de vandalismo y promover el cuidado comunitario. Las plazas y espacios verdes no solo cumplen una función recreativa, sino que también fortalecen los lazos sociales, promueven hábitos saludables y contribuyen a mejorar la calidad de vida en los barrios.
Desde la gestión municipal destacaron que mantener en buenas condiciones estos lugares es una tarea compartida, y que el involucramiento de la comunidad resulta clave para que la plaza del barrio Bernardino Rivadavia pueda recuperar su rol como punto de encuentro y disfrute para las familias, así como para las futuras generaciones. El cuidado del espacio público es, en definitiva, una forma de cuidar la identidad y el bienestar de la ciudad en su conjunto.
