En un escenario marcado por la incertidumbre financiera y el constante aumento de la canasta básica, la Diputada Provincial de la UCR, Ana Costa Ankenbrand, ha lanzado una fuerte ofensiva parlamentaria y mediática para visibilizar la realidad de las familias formoseñas. Con un discurso cargado de datos y una clara sensibilidad social, la legisladora no solo diagnosticó la «agonía» del bolsillo del trabajador, sino que presentó propuestas concretas para frenar el deterioro de la calidad de vida en la provincia.
El salario: Entre la inflación galopante y la lucha por la supervivencia
La legisladora radical fue contundente al describir la erosión del poder de compra que afecta de manera transversal a todos los sectores de la administración pública y privada. Según Ankenbrand, el sueldo ha dejado de ser una herramienta de progreso para transformarse en un recurso de emergencia. En sus declaraciones más recientes, afirmó que «en Formosa, el salario es sinónimo de supervivencia, mientras el costo de vida aumenta mes a mes, miles de trabajadores formoseños —estatales, docentes, personal de salud, fuerzas de seguridad y empleados del sector privado— ven cómo sus ingresos pierden poder adquisitivo frente a la inflación.
Esta pérdida de capacidad de consumo no es un dato estadístico frío, sino una realidad que se palpa en los barrios y en las góndolas. La diputada subrayó que el desfase entre lo que se percibe y lo que se gasta ha llegado a un límite insostenible: «La realidad es clara: los salarios en la provincia están por debajo de lo que necesita una familia para cubrir lo básico. Alquiler, alimentos, transporte, vestimenta, medicamentos y servicios esenciales se llevan prácticamente la totalidad de los ingresos. No hay margen para proyectar, ahorrar ni crecer».
La Propuesta del 45%: Una recomposición salarial real y urgente
Ante este panorama de asfixia económica, la referente de la UCR sostiene que los parches temporales ya no son suficientes. Por ello, exige al Ejecutivo Provincial una medida de impacto inmediato. Para la legisladora, «los trabajadores necesitan 45% de aumento» como una base mínima para intentar recuperar lo perdido en los últimos meses de escalada inflacionaria.
Sin embargo, el planteo de Ankenbrand va más allá de un número fijo; propone un sistema de protección del salario que evite nuevas caídas frente a los precios. Desde su espacio, se reclama la implementación de una hoja de ruta salarial que contenga los siguientes ejes fundamentales:
- Actualizaciones acordes a la inflación: Mecanismos automáticos que impidan que el sueldo quede rezagado ante el Índice de Precios al Consumidor (IPC).
- Cláusulas de revisión periódica: Mesas de diálogo abiertas de forma constante para ajustar desvíos económicos.
- Transparencia en la discusión paritaria: El fin de las decisiones unilaterales, permitiendo una participación real de los representantes de los trabajadores.
- Garantías de que ningún trabajador esté por debajo de la línea de pobreza: Un compromiso ético del Estado para con sus empleados.
Bono Escolar de $800.000: Priorizando la educación en tiempos de crisis
Uno de los puntos más ambiciosos y disruptivos de la agenda de la diputada es la implementación de una ayuda extraordinaria destinada a la educación. Ankenbrand planteó la creación de un Bono Escolar de $800.000 para los empleados de todas las jurisdicciones, argumentando que el inicio de clases representa hoy un gasto imposible de afrontar para una familia tipo.
«Para enviar a nuestros hijos a la escuela, para educarlos necesitamos una ayuda que permita igualar a todos con uniformes, mochilas, calzados, y artículos escolares», explicó con preocupación. La legisladora sostiene que este bono no es un gasto, sino una inversión en el futuro de la provincia, evitando que la brecha económica se traduzca en una brecha de aprendizaje para los niños formoseños.
Contra los «relatos» y a favor de la dignidad laboral
La crítica de la diputada también apuntó a la comunicación oficial del Gobierno de Formosa, instándolos a reconocer la gravedad de la situación en lugar de intentar minimizarla. Para Ankenbrand, existe una desconexión entre el discurso del desarrollo provincial y la realidad del empleado que sostiene las instituciones.
«No se puede hablar de desarrollo ni de futuro si quienes sostienen el Estado y la economía provincial no llegan a fin de mes. La dignidad del trabajo no puede ser una consigna vacía», disparó la legisladora, añadiendo que la paz social depende directamente de la justicia económica.
En su cierre, renovó su compromiso de seguir batallando desde su banca por los derechos de los ciudadanos: «Formosa necesita políticas que prioricen a su gente, no relatos que maquillen la realidad. La recomposición salarial no es un privilegio: es un derecho. Vamos a seguir levantando la voz hasta que el salario vuelva a alcanzar. Porque defender el bolsillo de los formoseños es defender su dignidad y su futuro».
