En una emotiva entrevista radial, Jorge Leguizamon, referente de AA en Formosa, compartió su testimonio de vida tras tres décadas de sobriedad. En el marco del 50° aniversario de la institución en la provincia, explicó la diferencia entre AA y Al-Anon, el rol fundamental de la espiritualidad laica y anunció la apertura de un nuevo grupo en la Parroquia San Luis Rey.
El alcoholismo no distingue clases sociales, profesiones ni religiones. Es, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), una enfermedad que destruye hogares y personas, pero que encuentra en la comunidad de AA un refugio de esperanza. Así lo dejó claro Jorge Leguizamon, quien visitó los estudios de «La Voz del Santuario» para dar luz sobre una institución que trabaja «de forma silenciosa, sencilla y humilde».
Una de las primeras aclaraciones de Leguizamon fue la distinción entre las dos ramas del movimiento. Mientras que AA es un grupo cerrado exclusivamente para personas que tienen problemas directos con el consumo de alcohol, Al-Anon funciona como un soporte vital para familiares y amigos.
«El enfermo alcohólico hace mucho daño a lo que más quiere», explicó Jorge. «Por eso Al-Anon ayuda a las familias que, aunque no beban, padecen lo que llamamos ‘alcoholismo seco’ debido al entorno de caos en el que viven».
La institución nació en la década de 1930 en Estados Unidos, de la mano de Bill y Bob, durante la época de la Ley Seca. En Formosa, la semilla fue plantada por la Hermana Regina Siam, cuya visión inicial terminó consolidándose como un grupo que hoy funciona en el salón de la Iglesia Catedral.
A pesar de reunirse en espacios eclesiales, Leguizamon enfatizó el carácter laico y apolítico de la organización: «No somos una secta ni una religión. No hablamos de partidos políticos ni de fútbol; hablamos de nuestra enfermedad. Es un grupo de autoayuda, similar a un confesionario entre compañeros donde no se dan consejos, sino sugerencias basadas en la experiencia propia».
El testimonio: De la «bola de nieve» al milagro de la sobriedad
Jorge no habla desde la teoría, sino desde la vivencia. Con 30 años de sobriedad, recuerda cómo el alcoholismo comenzó de forma casi imperceptible. «El primer traguito no me gustó, el segundo tampoco, pero fue creciendo como una bola de nieve que no tiene retroceso».
Su llegada al grupo no fue fácil. Confiesa que la primera vez que abrió la puerta del salón en la Catedral, el miedo y la vergüenza lo hicieron retroceder y refugiarse en la misa. No fue sino hasta el tercer intento que aceptó el desafío. «Fui con la intención de que me enseñaran a tomar, pero escuché los testimonios y sentí que estaban contando mi vida. Ese es el impacto del grupo: darte cuenta de que no estás solo».
Uno de los momentos más potentes de su relato fue su encuentro con el Padre Carlos en abril de 1998. Jorge, quien en ese entonces era agente pastoral pero no podía dejar de beber, recibió una oración e imposición de manos que describe como un punto de inflexión físico y espiritual. «Sentí que algo me quemaba desde la cabeza a los pies. Desde ese mediodía del 28 de abril de 1998 hasta hoy, por la gracia de Dios, no consumo alcohol».
«Solo por hoy»: El método de los 12 pasos
La recuperación en AA se basa en un programa diario de 12 pasos y 12 tradiciones. El primero, y quizás el más complejo, es la aceptación de la impotencia ante el alcohol.
«Yo no me puedo dar el lujo de oler el alcohol. Vivo bajo la premisa del ‘Solo por hoy’», afirmó. El programa busca devolver el «sano juicio» a través de un «Despertar Espiritual», utilizando herramientas como la Oración de la Serenidad (atribuida a San Francisco de Asís), que pide serenidad para aceptar lo inalterable y valor para cambiar lo posible.
Expansión y Justicia en Formosa
La labor de AA en Formosa es tan reconocida que incluso el sistema judicial colabora con ellos. Según explicó Leguizamon, los jueces suelen enviar a personas que han cometido delitos bajo influencia del alcohol a las reuniones como una forma de resocialización.
Actualmente, los grupos funcionan en diversos puntos de la ciudad:
Catedral: Lunes, miércoles y viernes de 20:00 a 21:15 hs.
Capilla Santa Rosa (B° Espíritu Santo): Martes y jueves de 20:00 a 21:00 hs.
San Francisco (Salones Hermana Teresa): Viernes de 20:00 a 21:00 hs.
Don Bosco (Salón Mario Sera): También con presencia activa.
Primicia: Jorge anunció que a partir del próximo 9 de abril, comenzará a funcionar un nuevo grupo en la Parroquia San Luis Rey, llevando el mensaje de esperanza a más vecinos.
Un mensaje para la comunidad
La invitación de AA siempre es «de boca en boca». Jorge cerró la entrevista instando a quienes sufren en silencio a acercarse sin miedo: «Es una enfermedad que se puede tratar. Al principio crees que no vas a poder pasar un cumpleaños o un asado sin alcohol, pero la vida cambia totalmente».
Para quienes deseen acercarse o ayudar a un ser querido, los referentes de Alcohólicos Anónimos se encuentran a disposición en la Iglesia Catedral para brindar esa «mano extendida» que, hace 30 años, le salvó la vida a Jorge.
