Desde la llegada de Javier Milei a la Presidencia, la Argentina atraviesa una situación económica que golpea con fuerza a los comerciantes de todo el territorio nacional y, ante la falta de respuesta oficial y el desplome del consumo, este escenario se ha convertido en una realidad preocupante.
El presidente de la Cámara de Pequeñas y Medianas Empresas de Formosa (CAPyMEF), Carlos Werlen, dialogó con la Agencia de Noticias Formosa y sostuvo que “el comercio está siendo muy golpeado”.
Explicó que “se está atravesando un momento muy difícil” y es debido a que “la recesión sigue pegando fuerte y no se avizora ninguna mejoría”.
“Se pensaba que el 2026 se iniciaría con alguna mejora, con más previsibilidad, pero eso no está ocurriendo, al contrario, todos los meses se dan más ajustes”, lamentó.
Explicó que en lo que son lácteos, los precios “venían medianamente estancados”, sin embargo, en estos últimos meses, “muchas empresas de esta área se encuentran prácticamente en quiebra y están dejando de funcionar”. Tal es el caso de la distribuidora “Lácteos Veronica”, de Santa Fe, la cual desactivó sus plantas, mientras sus 700 empleados resisten ante la falta de pago de sus salarios.
“Tuvieron que empezar a ajustar precios porque habían productos de primera necesidad que el año pasado tuvieron un aumento bajo que rondaba el 2,8% y hoy están tratando de recuperar ese margen contra una inflación del 31,5%”, señaló y determinó que “esto es lo que hace que las empresas terminen en esta situación de quiebra”.
Advirtió que “no se avizora la mejoría que el Gobierno nacional dice. Ya está terminando el primer trimestre del año y lo único que se ve es que la situación se agrava cada vez más”.
En ese sentido, expresó su preocupación, porque “el grave problema es que está siendo lapidado el stock lácteo”.
Asimismo, al referirse al incremento salarial anunciado recientemente por el gobernador Gildo Insfrán, subrayó que “ayudará a las familias e impactará con mayor énfasis en las ventas minoristas, principalmente de comestibles”.
