En una mañana marcada por la difusión de los datos oficiales del INDEC, el programa radial “Algo Está Pasando” (FM VLU 88.5, Grupo de Medios TVO), bajo la conducción de Fernando López y la participación de Daniel Moreira Viera, se convirtió en el escenario de un análisis profundo sobre la realidad económica de la región. El invitado central, Ricardo “Pilo” Cáceres, referente indiscutido del sector supermercadista en el Noreste Argentino (NEA), aportó una visión empresarial cargada de realismo sobre la escalada de precios y la retracción del consumo.
El «Efecto Combustible» y la Trampa de la Distancia
Para un empresario que opera en Formosa, Chaco, Corrientes y Misiones, la logística no es un detalle menor, sino el eje que dinamiza o asfixia los precios. Cáceres explicó con preocupación cómo los incrementos en los insumos básicos terminan derramando sobre la góndola. «Estamos un poco complicados con todo esto porque más ahora con aumenta el barril de petróleo y todas las cosas esas, impacta directamente al combustible y eso significa el transporte… de toda la industria alimenticia», detalló el empresario.
La lejanía de los centros de producción nacionales (principalmente ubicados en la zona núcleo del país) genera un sobrecosto que el NEA paga con creces. «Estamos muy lejos de los centros de producción», recordó, señalando que cada suba en el surtidor se traduce automáticamente en un ajuste en el flete que llega a las provincias del norte.
La Lucha por los Márgenes: Febrero, un Mes de «Pelea»
Al ser consultado sobre la dinámica de precios del segundo mes del año, el gerente de la cadena Cáceres no dudó en calificarlo como un periodo de alta presión. Según sus registros, los aumentos de los proveedores no dieron tregua: «En febrero tuvimos muchos aumentos… dentro del 10% 9% como mínimo».
Ante este escenario, el supermercadista reveló la trastienda de las negociaciones con la industria para evitar que el consumo se desplome definitivamente. «Estábamos arreglando con todos, tratando de pelear y algunos que ya apostamos con nuestro stock tuvimos que aceptar un poco… fue una lucha muy muy importante donde tratamos entre los dos reducir los márgenes para no trasladar todo a los productos porque los sueldos siempre son lo mismo», confesó, evidenciando que la brecha entre el costo de vida y el poder adquisitivo es el principal freno de la economía local.
El Fenómeno de la «Venta de Importe»: Más Pesos, Menos Kilos
Uno de los puntos más reveladores de la entrevista fue la descripción de la conducta actual del consumidor. La inflación ha generado una distorsión donde los números en la caja registradora suben, pero los canastos salen cada vez más vacíos. «Estamos vendiendo el mismo importe, pero menos mercadería», sentenció Cáceres, derribando cualquier ilusión de crecimiento basada solo en la facturación nominal.
Esta situación se ve agravada por una estructura de costos fijos que no da respiro. El empresario hizo hincapié en la realidad de los empleados de comercio y la diferencia de dinámicas laborales entre el centro del país y Formosa. «Allá trabajan de corrido para tener dos viajes nada más. Y acá tienen que trabajar el horario cortado y son 4 viajes por días que tienen que hacer», explicó, valorando el uso de la moto como un factor que «achica un poco los costos» para el trabajador, quien de lo contrario vería su bolsillo pulverizado por el gasto en transporte público.
Expectativas: Entre el Aguinaldo y la Esperanza de Mayo
A pesar de la crisis, Cáceres, quien ha atravesado múltiples ciclos económicos en Argentina, vislumbra una posible mejora estacional. Tras el gasto extraordinario que significó el inicio de clases en marzo, el empresario apuesta a que el segundo trimestre traiga algo de alivio. «Yo creo que va a haber un poco más de consumo a partir de mayo. Calculó yo. Ojalá así sea», expresó, fijando sus esperanzas en la llegada del aguinaldo en junio como un motor de reactivación para el consumo masivo.
El Análisis de la Mesa: Los Datos del INDEC que «Rompen» el Hogar
Tras la salida del aire de Cáceres, los conductores Fernando López y Daniel Moreira Viera se adentraron en los números finos del Índice de Precios al Consumidor (IPC). El NEA no solo registró un 3,1% en febrero, sino que en el acumulado bimestral de enero y febrero alcanzó un 7,1%, superando ampliamente el 4,4% del mismo periodo del año anterior.
Los Rubros más Sensibles bajo la Lupa
La mesa periodística destacó cuáles son los rubros que hoy definen la «microeconomía» del ciudadano común:
- Alimentos y Bebidas No Alcohólicas: El rubro más sensible registró una suba del 4,5% mensual y un alarmante 9,5% acumulado en solo dos meses. «Es el rubro donde más gastamos nuestra plata los asalariados», remarcó López.
- Vivienda, Agua y Energía: Con un incremento del 13,2% en lo que va del año, representa el segundo golpe más fuerte para el presupuesto familiar.
- Educación: Contra todo pronóstico, este año mostró una desaceleración con solo un 1,4% de aumento mensual, un dato que sorprendió a los conductores.
El Árbol de la Crisis
Fernando López cerró el bloque con una metáfora sobre la resiliencia del empresario y el ciudadano argentino frente a la crisis recurrente. «Viste como el árbol que va marcando… la edad del árbol vos lo lees en el tronco y hay fenómenos que sufre ese árbol que quedan marcados en los anillos. Bueno, a nosotros nos pasa más o menos lo mismo».
La conclusión es clara: mientras el gobierno nacional proyecta metas presupuestarias, la realidad en las góndolas del NEA camina a un ritmo diferente, donde la experiencia de empresarios como Cáceres y el ajuste diario del trabajador estatal y privado son los verdaderos termómetros de una economía que aún no encuentra su piso.
