En un clima de alta tensión política y con la mirada puesta en la renovación de sus cuadros de conducción, la Unión Cívica Radical (UCR) de Formosa se encamina hacia una batalla decisiva. El dirigente José Gerardo Piñeiro ha formalizado su intención de disputar el poder partidario, marcando un punto de quiebre con la dirigencia tradicional.
El primer paso legal: La reserva del color «BERMEJO»
En un acto que formaliza la competencia interna, Piñeiro se presentó ante las autoridades partidarias para cumplir con el cronograma electoral vigente. El documento ingresado establece con claridad su «RESERVA DE COLOR».
En la presentación dirigida a la Junta Electoral de la UCR, el dirigente declaró: «vengo por este acto a en el marco del cronograma electoral establecido a los efectos de las elecciones internas convocadas por Resolución N° 01/26 del Comité Provincial, hacer reserva del Color “BERMEJO”, con el que participaremos como agrupación partidaria en las elecciones Internas a realizarse el día 03 de Mayo de 2026».
Este movimiento administrativo no es un mero trámite; representa el nacimiento de una alternativa que busca confrontar directamente con el status quo que ha regido al partido durante las últimas dos décadas.
Duras críticas a la conducción actual: «Un partido reducido»
El discurso de Piñeiro no ahorró calificativos para describir la situación actual de la UCR local. La crítica principal apunta a figuras históricas como Luis Naidenoff y Ricardo Buryaile, a quienes responsabiliza de una supuesta falta de combatividad frente al gobierno provincial actual.
Piñeiro fue tajante al afirmar que los actuales conductores llevan años «entregados al régimen», y que las consecuencias electorales son catastróficas. Según su visión, el radicalismo se ha convertido hoy en «un partido reducido, debilitado y con apenas el 3% de los votos». Para el espacio del color «BERMEJO», esta gestión ha llevado a la institución centenaria «al borde de la extinción».
Un proyecto de cara al 2027
La propuesta de esta nueva facción no se limita únicamente a ganar la conducción del partido el próximo 3 de mayo, sino que busca posicionar al radicalismo como la columna vertebral de una alternativa de gobierno para toda la provincia de Formosa en el mediano plazo.
«Vamos a reconstruir un partido fuerte, protagonista y de cara a la gente», reza la proclama del sector disidente. El objetivo declarado es ambicioso: dejar de ser una oposición testimonial para convertirse en una opción real de poder. En este sentido, la plataforma sostiene que «en 2027, el Radicalismo va a ser la base del cambio».
Estrategia territorial y militancia
El cierre de la presentación dejó un mensaje de convocatoria a los afiliados de toda la provincia, prometiendo una campaña de cercanía y despliegue territorial. El compromiso asumido por Piñeiro y su equipo es el de trabajar «en cada rincón de la provincia, militando el cambio, sumando a todos los que creen que Formosa puede ser distinta».
Con la consigna «VAMOS A IR A INTERNAS» como bandera, el sector busca movilizar a una base electoral que, según perciben, se encuentra desencantada y ansiosa por un liderazgo que rompa con «la comodidad de unos pocos».
