El clima político en la ciudad de Formosa ha alcanzado niveles de tensión inusitados. Lo que debería ser un ámbito de debate legislativo se transformó, en las últimas horas, en un escenario de reproches familiares, denuncias de censura y una interna que fractura a la oposición local. En una entrevista extendida en el programa “Algo Está Pasando” (FM VLU 88.5), conducido por Fernando López con la colaboración de Daniel Moreira Viera, el concejal Patricio Evans (Nuevo País – LLA) rompió el silencio sobre los incidentes que marcaron la última sesión.
El insólito cruce en el hall: «El concejal es tu hijo»
La jornada terminó de la peor manera. Al finalizar la sesión, Evans fue abordado en el hall del Concejo Deliberante por el padre del concejal Ramiro Saavedra, en un hecho que el propio edil calificó como una «anécdota de la política», aunque no exenta de gravedad institucional. Según relató Evans, el padre de Saavedra lo increpó exigiendo que no dejaran «afuera» a su hijo de los acuerdos políticos.
“Le respondí, delante de todos, el concejal es tu hijo, o sea, los consensos los tenemos siempre entre concejales, no sé por qué tendría que hablar con el padre”, sentenció Evans. La respuesta del progenitor de Saavedra fue aún más punzante, llegando a atribuirse el éxito electoral del actual concejal: “Empezó a decir que él maneja todo el partido y que hay que conversar con él… inclusive me dice, ‘Yo te puse ahí donde estás’”.
La fractura de La Libertad Avanza y la sombra del «Gildismo»
El conflicto de fondo parece radicar en la legitimidad del sello de La Libertad Avanza en Formosa. Evans explicó que, aunque el liderazgo lo ostenta Atilio Basualdo y la presidencia legal el diputado López Tozzi, la figura de Ramiro Saavedra ha generado una grieta irreversible tras su alineación con el oficialismo en votaciones clave.
“Cuando en diciembre, justamente después de la jura, rompe con nosotros y aparece sorpresivamente votando todo y siendo propuesto por el justicialismo, el concejal Saavedra, lo tuvimos que apartar”, explicó el concejal de Nuevo País. Para Evans, no hay dudas de que detrás de este movimiento existe una mano negra: “Se está metiendo mucho ruido y obviamente muy fogoneado por el gildismo que ha metido mucho la cola para tratar de romper, pero esto desde el día uno”.
Censura en el recinto: El caso Neme y el «fin de ciclo»
Otro de los puntos álgidos de la sesión fue el intento del bloque del Partido Justicialista de sancionar al concejal Matías Cánepa Neme por declaraciones realizadas fuera del recinto. Evans denunció que el presidente del cuerpo, cerró la sesión de forma intempestiva para evitar el debate y el derecho a réplica.
Evans, quien además cuestionó la formación legal de sus pares oficialistas al intentar sancionar expresiones vertidas en la prensa, algo protegido por la ley de inmunidad de opinión de los legisladores.
Fotomultas en la Ribereña: ¿Prevención o recaudación?
Más allá de los escándalos de pasillo, la oposición intentó tratar un despacho de comisión sobre las fotomultas en la Avenida Ribereña, el cual fue omitido del orden del día. El objetivo era solicitar estadísticas que avalen si los radares realmente disminuyen la siniestralidad o si son meramente un «cazabobos».
“Están puestas a 40 kilómetros de velocidad máxima, por lo tanto es un cazabobos, cae todo el mundo a esa velocidad. No se está trabajando en la prevención, sino en la recaudación, que no es el fin de una fotomulta”, explicó Evans, resaltando que el oficialismo bloqueó el tratamiento de este pedido de informes.
Análisis de cierre: Un PJ en «terapia intensiva»
Para concluir, Evans lanzó una dura metáfora sobre la actualidad del Partido Justicialista en la provincia, sugiriendo que las peleas internas del oficialismo responden a una percepción de debilidad en el mando central.
“El justicialismo está viviendo el fin de ciclo y todos empezaron como cuando esa tía o abuela rica está internada en terapia intensiva, ya empiezan a hablar de los terrenos, a quién le queda cada cosa”, disparó el concejal. Según su visión, las facciones internas ya están disputándose la gobernación y la intendencia del próximo año ante la incertidumbre política reinante.
La jornada en el Concejo Deliberante dejó en claro que, en Formosa, la política se vive con una intensidad que borra los límites entre lo institucional, lo partidario y, a veces, lo familiar.
