En una jornada marcada por el refuerzo de la seguridad en el límite internacional, efectivos del Escuadrón 16 «Clorinda» desarticularon una red de pasos precarios sobre el río Pilcomayo. Estas estructuras facilitaban el tránsito irregular y el contrabando en la zona.
Vigilancia extrema en el límite fronterizo
Este viernes 20 de marzo de 2026, la localidad de Clorinda fue escenario de un despliegue táctico de gran envergadura. Bajo la premisa de combatir la informalidad en los pasos fronterizos, la Gendarmería Nacional Argentina llevó a cabo un dispositivo estratégico que culminó con el desmantelamiento de infraestructura ilegal.
«En un control vial dinámico, flexible y sorpresivo, los efectivos del Escuadrón 16 ‘Clorinda’ llevaron a cabo un procedimiento en la ribera del río Pilcomayo», informaron fuentes oficiales de la Fuerza. Este tipo de operativos busca descolocar a las organizaciones dedicadas al tráfico de mercaderías y personas, utilizando horarios y puntos de interceptación aleatorios.
Desarticulación de infraestructura ilegal
La intervención no se limitó a la mera vigilancia. Al llegar a las márgenes del río Pilcomayo, los uniformados detectaron una serie de construcciones precarias —pero funcionales— que conectaban ambos países de manera subterfugia.
«Durante el operativo, los gendarmes realizaron el levantamiento y destrucción de ocho puentes y pasarelas que funcionaban como pasos clandestinos utilizados para el cruce irregular la República Argentina y la República del Paraguay». Estas pasarelas, fabricadas usualmente con madera y materiales de descarte, representan un riesgo para la seguridad física de quienes las transitan y una vulnerabilidad crítica para la soberanía aduanera y migratoria.
Un golpe al tráfico y al ingreso irregular
La ubicación de Clorinda es estratégica y, por ende, sensible. El río Pilcomayo, debido a sus variaciones de caudal, suele permitir la instalación de estos puentes temporales que son rápidamente reconstruidos por quienes operan al margen de la ley. Sin embargo, las autoridades destacaron que no habrá tolerancia para estas actividades.
«Esta acción se enmarca en los esfuerzos continuos de la Fuerza por fortalecer el control fronterizo y combatir el tráfico ilegal en la zona», destacaron desde el Ministerio de Seguridad. Con la destrucción de estos ocho puntos de acceso, se logra interrumpir el flujo logístico de actividades delictivas que afectan la economía regional y la seguridad pública.
Contexto de la zona
La zona fronteriza de Formosa ha sido históricamente un punto de atención debido a la porosidad de sus límites naturales. Los operativos de este tipo se han intensificado en los últimos meses, sumando tecnología de vigilancia aérea y patrullajes fluviales para complementar las tareas terrestres del Escuadrón 16.
Tras la limpieza de la ribera, las autoridades confirmaron que mantendrán la presencia en el área para evitar que nuevas estructuras sean levantadas en los mismos puntos geográficos detectados hoy.
