En una movida fuera del período habitual de fichajes, River Plate sumó a sus filas al defensor central Tobías Ramírez, de 19 años. El jugador, que tenía participación limitada en Argentinos Juniors, llega por decisión expresa del entrenador Eduardo Coudet, quien ve en él un futuro jugador de selección nacional. El acuerdo se cerró por 3.5 millones de dólares, con el Bicho reteniendo un porcentaje del pase.
Un proyecto a largo plazo
El cuerpo técnico millonario ya trabaja con el juvenil durante la fecha FIFA para acelerar su adaptación. Con 1.85 metros de altura, Ramírez se destaca en el juego aéreo y es ambidiestro, una cualidad valiosa para la salida limpia desde la defensa. Aunque su perfil natural es el derecho, puede desempeñarse como primer o segundo marcador central con solvencia.
Un camino con liderazgo
Su trayectoria en las selecciones juveniles argentinas es más extensa que en la primera división. Con 27 partidos en la Sub-17 y 20 en la Sub-20, Ramírez fue incluso capitán del equipo que alcanzó el subcampeonato en el Mundial de Chile 2025. Este liderazgo, sumado a su calidad técnica, lo llevó a debutar en Primera División con apenas 17 años, precisamente ante River en el Monumental.
La promesa que cambió su identidad
Aquel día de su debut, sin embargo, salió a la cancha con otro apellido en su documento: Palacios. Fue en ese momento crucial cuando decidió que era hora de cumplir una promesa hecha a los 13 años. El joven le había jurado a su padrastro, a quien siempre llamó «papá», que si llegaba a la máxima categoría adoptaría su apellido como propio.
«Lo amo. Me enseñó y me dio todo cuando no tenía la obligación de hacerlo», expresó el futbolista en el emotivo relato de su decisión. Tras cumplir la mayoría de edad, inició los trámites legales para cambiar su identificación y, desde entonces, lleva con orgullo el apellido Ramírez en la espalda de su camiseta.
Oportunidad en un calendario intenso
Ramírez ya está habilitado para jugar tanto en el Torneo Apertura como en la Copa Sudamericana. Si bien podría no ser considerado de inmediato para los próximos compromisos, el frenético calendario de River, con tres partidos en ocho días a partir del 5 de abril, abre una ventana de oportunidad. La necesidad de rotación del plantel podría darle minutos ante Rosario Central, en la previa del Superclásico.
