El titular de Obras Públicas, Norberto Jofré, explicó que el sistema de drenaje respondió en áreas críticas, pero las calles de tierra representan el mayor desafío para el mantenimiento tras las precipitaciones.
Tras el paso de un frente de tormenta que descargó más de 72 milímetros sobre la ciudad de Formosa, el Ingeniero Norberto Jofré, titular de la Secretaría de Obras Públicas municipal, analizó la situación en una entrevista radial. Jofré destacó que el sistema de desagües pluviales respondió satisfactoriamente en sectores tradicionalmente críticos, como la zona del Cincuentenario, atribuyendo parte del éxito a que la lluvia se extendió entre las 23:00 y las 07:00 horas, evitando una acumulación instantánea.
Sin embargo, el funcionario señaló que la principal preocupación se centra en los barrios con calles de tierra. «El tema de las calles de tierra es lo que más se complica», afirmó Jofré, explicando que los trabajos de perfilado y mantenimiento realizados durante la semana quedan «totalmente destruidos» tras este tipo de fenómenos climáticos, lo que obliga a una intervención constante.
Respecto a la gestión de recursos, Jofré admitió que el municipio atraviesa una situación económica «bastante difícil», por lo que se priorizan las calles principales de cada barrio para intervenciones con ripio. También se identificaron puntos de la ciudad donde el agua tarda más en retirarse, como las esquinas de Fontana y Saavedra, España y Saavedra, Eva Perón y Junín, y la calle Irigoyen casi San Martín. Asimismo, se mencionó al Barrio Antenor Polo como una zona con problemática recurrente de estancamiento.
La municipalidad permanece en alerta ante pronósticos de nuevas inestabilidades climáticas.
