Especialistas y legisladores analizan un proyecto que busca ir más allá de la prohibición, incorporando un enfoque pedagógico y de cuidado de la salud mental.
El uso de teléfonos celulares en las escuelas de Formosa es el centro de un debate que trasciende la mera restricción y aborda aspectos pedagógicos, de salud mental y de formación digital. En una entrevista radial, la Lic. Yesica Muller, de la Fundación Libela, analizó la propuesta que se discute en la legislatura provincial.
Muller destacó como positivo que el proyecto de ley incorpore el debate con profesionales, una dinámica que, según señaló, no siempre es la regla. La propuesta que promueve su fundación plantea un esquema de «uso pedagógico y progresivo», que regule el acceso según el nivel educativo y forme en ciudadanía digital, en lugar de una prohibición total.
La licenciada vinculó la falta de regulación con afectaciones a la salud mental de niños y adolescentes, como el aumento de la ansiedad. Asimismo, enfatizó la necesidad de cuidar la salud de los docentes, a quienes considera «desbordados» por responsabilidades que exceden lo pedagógico, para que puedan implementar cualquier normativa al respecto.
Ante la consulta sobre si es pertinente este debate en un contexto de necesidades básicas, Muller sostuvo que el Estado debe trabajar en ambas dimensiones, afirmando que «no hay salud mental con hambre, pero no se sale del hambre sin salud mental».
Desde el periodismo, se recordó la experiencia previa con la entrega de computadoras sin la capacitación docente adecuada, subrayando la importancia de una implementación consciente. La conclusión del análisis apunta a que la regulación del celular es parte de una discusión más amplia sobre el rol de la escuela y requiere una política de Estado integral.
