Desde la provincia se analizan los cambios propuestos por el Gobierno nacional, que incluyen modificaciones en la terminología, criterios de internación y el presupuesto asignado al área.
El director provincial de Salud Mental, Marcelo Kremis, analizó el impacto que podría tener en Formosa el proyecto de ley enviado al Senado que busca modificar la Ley Nacional de Salud Mental vigente desde 2010. El Gobierno nacional presentó la iniciativa como una «modernización» necesaria.
El proyecto propone reemplazar el concepto de «padecimiento mental» por «trastornos mentales o del comportamiento», alineándose con la Clasificación Internacional de Enfermedades. También plantea flexibilizar los criterios de internación involuntaria en situaciones de urgencia y fortalecer una red de atención por niveles.
Marcelo Kremis señaló que la iniciativa «tiene varios puntos que, en vez de generar un avance, significan un grave retroceso». Remarcó que la ley actual fue el resultado de una lucha de años para centrarla en los derechos de las personas. En particular, cuestionó que se retorne a la figura del médico como único decisor en los procesos de internación, un aspecto que en la normativa vigente se decide de manera colectiva entre el equipo de salud mental.
El funcionario provincial sostuvo que un punto central del debate es el presupuesto. El proyecto elimina la obligación del Gobierno nacional de destinar al menos un 10% del presupuesto en salud a salud mental. Kremis denunció que durante la actual gestión esa exigencia no se cumplió, alcanzando apenas el 2%, según sus declaraciones. Datos de organizaciones especializadas indican que la inversión prevista para 2026 representaría un porcentaje bajo del presupuesto total en salud.
Kremis también mencionó consecuencias concretas en la provincia, vinculadas al cierre del programa Remediar, que habría generado recortes en la provisión de medicamentos para pacientes con problemas crónicos de salud mental.
La Asociación Argentina de Salud Mental (AASM) también se pronunció, rechazando los argumentos del Gobierno y advirtiendo que el proyecto «pone en riesgo el principio de autonomía y las libertades individuales». El debate se produce en un contexto de creciente demanda en salud mental a nivel nacional.
El proyecto ingresó al Senado con pedido de tratamiento prioritario. Kremis realizó un llamado a los legisladores nacionales que representan a Formosa para que analicen la iniciativa.
