La comunidad de Mariano Boedo enfrenta una situación de emergencia debido al mal estado de los caminos, la falta de atención médica y el desabastecimiento de productos básicos.
La localidad de Mariano Boedo atraviesa una crisis que combina el aislamiento geográfico con la falta de respuesta estatal. En una entrevista radial, una vecina identificada como Ani relató las dificultades que padecen los habitantes tras semanas sin recibir asistencia oficial.
Según el testimonio, el único médico que logró llegar a la zona lo hizo desde San Hilario, pero el mal estado del camino provocó la rotura del embrague del vehículo, lo que obligó a un cambio de ambulancia. La ambulancia local permanece en el taller, dejando a la población sin movilidad sanitaria.
Ani también señaló la carencia de elementos básicos como repelentes ante la proliferación de mosquitos y el riesgo de dengue, así como la imposibilidad de recibir medicamentos debido a los caminos intransitables. La vecina, que padece Chagas e hipertensión, expresó su angustia por la falta de acceso a servicios esenciales.
El impacto económico es igualmente grave: los proveedores de alimentos y pan han dejado de ingresar por temor a dañar sus vehículos. Ante una emergencia, un flete privado cuesta alrededor de 80.000 pesos, un monto inaccesible para muchas familias.
“Yo lloro de la bronca, estamos olvidados”, manifestó Ani, quien pidió que su reclamo no sea interpretado como una queja política sino como un pedido por el derecho a la vida y la circulación. La comunidad permanece en alerta, esperando que las promesas de asistencia se concreten antes de que nuevas lluvias agraven la situación.
