La Confederación General del Trabajo (CGT) se congregó este jueves 30 de abril frente a la Casa Rosada, en el marco de la previa del Día del Trabajador, para expresar su preocupación por el rumbo económico y social del país.
La Confederación General del Trabajo (CGT) se movilizó hacia la Plaza de Mayo y realizó un acto delante de la Casa Rosada este jueves 30 de abril, en la antesala de la celebración por el Día del Trabajador. En el acto, que incluyó un breve homenaje al Papa Francisco, brindaron discursos los integrantes del triunvirato: Octavio Argüello, Cristian Jerónimo y Jorge Sola.
Jorge Sola llamó a “crear una Argentina con futuro, en unidad” y sostuvo que “no hay libertad posible si se les quita a quienes menos tienen lo poco que poseen”. Convocó a la sociedad a involucrarse activamente en la defensa de los derechos laborales y sociales. La CGT planteó que “protestar y reclamar es nuestra responsabilidad”, respaldando el acompañamiento a organizaciones sociales, colectivos de discapacidad y estudiantiles.
En el documento leído en la Plaza de Mayo, la central obrera advirtió que “la mayoría de los indicadores laborales, económicos y sociales reflejan un retroceso en la calidad de vida del pueblo argentino”, mientras considera que “el Gobierno, en lugar de tender puentes de unión y reconocimiento, divide al pueblo, promueve el enfrentamiento, la descalificación, el odio y el resentimiento, y pone en riesgo la paz social”.
El texto, titulado “El trabajo es con derechos o es esclavo”, afirma que “un gobierno nacional encerrado en sus teorías, que continúa comprometiendo a las generaciones futuras con políticas de ajuste indiscriminadas, condena a la sociedad argentina a un presente de vulnerabilidad económica, laboral y social sin precedentes”.
La CGT señaló que “hoy se discute judicialmente una ley de reforma laboral promovida por el gobierno nacional, que despoja de derechos colectivos e individuales a trabajadoras y trabajadores” y adelantó que seguirá todas las instancias judiciales para defender los derechos constitucionales.
Entre los datos aportados, la central obrera indicó que “la actividad económica y el consumo muestran caídas pronunciadas, fundamentalmente las vinculadas a la industria, construcción y comercio”, y que “no hay incentivos orientados al crecimiento de la matriz productiva”. Asimismo, alertó sobre el cierre de 24.180 establecimientos entre diciembre de 2023 y marzo de 2026, según datos de la Secretaría de Trabajo, y un aumento de la desocupación y la informalidad laboral.
El documento también menciona la falta de obra pública, el endeudamiento con el FMI, la caída de la actividad industrial y comercial, y el alto endeudamiento de los hogares: “Seis de cada 10 hogares tienen deudas, bancarias o informales, que muestran una morosidad creciente y apremiante”.
