El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, sigue firme en su cargo pese a la caída de su imagen y las críticas internas. Los hermanos Milei ratifican su apoyo, mientras crecen los cortocircuitos en el Gabinete.
En el interior del Gobierno, el caso de Manuel Adorni genera tensiones que no logran modificar la decisión de los hermanos Javier y Karina Milei de mantenerlo al frente de la Jefatura de Gabinete. Aunque fuentes oficiales reconocen que la revelación sobre el contratista fue un golpe duro, descartan cambios inminentes.
Según encuestas internas, la imagen del ministro coordinador habría caído casi 10 puntos, afectando al conjunto del Ejecutivo. Sin embargo, el Presidente habría expresado en privado que no piensa “entregar a nadie” y considera que la investigación judicial responde a una operación mediática para erosionar a su gestión.
En el Gabinete, la mayoría de los ministros preferiría la salida de Adorni, pero pocos se animan a plantearlo ante los Milei. Entre los que lo intentaron está la jefa de bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich, quien conversó con el Presidente sobre el tema sin obtener una respuesta favorable.
La relación entre Bullrich y Adorni arrastra conflictos previos, especialmente desde la disputa por la candidatura a la Jefatura de Gobierno porteño. Aunque en público se muestran cordiales, en privado las diferencias persisten. “Esto nos está calando hondo y si queremos aplacarlo hay que explicar los fondos”, habría dicho Bullrich a su entorno.
Por ahora, Karina Milei mantiene su postura de respaldar a su equipo en momentos de crisis, según fuentes cercanas. Así, el futuro de Adorni sigue siendo incierto, aunque sin señales de un reemplazo a la vista.
