El Ministerio de Salud confirmó que mantiene la vigilancia epidemiológica y el intercambio internacional de datos tras los casos de hantavirus en el crucero MV Hondius, y reafirmó su decisión de abandonar la Organización Mundial de la Salud.
El Gobierno argentino, a través del Ministerio de Salud, ratificó su decisión de abandonar la Organización Mundial de la Salud (OMS), en medio de las críticas del director general del organismo, Tedros Adhanom Ghebreyesus, quien advirtió sobre las consecuencias sanitarias de esta medida luego del brote de hantavirus detectado en el crucero MV Hondius.
La cartera sanitaria sostuvo en un comunicado que mantiene la cooperación internacional y el intercambio de información ante emergencias, pero sin renunciar a la soberanía en la toma de decisiones, argumentando que la afiliación a la OMS no es condición necesaria para proteger la salud pública.
En el documento emitido este jueves 7 de mayo, el Ministerio de Salud subrayó: “La Argentina tiene capacidad sanitaria, técnica y decisión política para proteger la salud de la población. Por eso sostiene la cooperación internacional cuando corresponde, incluyendo el vínculo técnico con la Organización Panamericana de la Salud en el ámbito regional, sin resignar la potestad de definir sus propias decisiones sanitarias. No necesita pertenecer a la OMS para trabajar con otros países”.
El organismo confirmó que, ante los casos de hantavirus reportados en el buque MV Hondius, sostiene el monitoreo epidemiológico y el intercambio de información con otras naciones. Además, trabaja junto a las jurisdicciones para reconstruir el itinerario de los primeros casos detectados a bordo, aunque hasta ahora, según el comunicado, “no se identificaron casos asociados en el país”.
El Gobierno remarcó que “la cooperación técnica no exige subordinación política”, y acusó a la organización sanitaria internacional de anteponer “la política a la evidencia”. En el texto oficial se afirma: “La OMS vuelve a anteponer la política a la evidencia e intenta usar un evento sanitario extraordinario para condicionar una decisión soberana de la Argentina”.
En la declaración final del comunicado, la administración nacional sostuvo: “Nuestra posición no cambia. La salud de los argentinos se defiende con gestión, capacidad técnica y decisiones propias. Los organismos internacionales financiados por todos, que respaldaron medidas sanitarias ruinosas y nunca revisaron seriamente sus errores, deberían explicar sus fracasos antes de pretender imponerle condiciones a un país soberano”.
Tedros Adhanom Ghebreyesus enfatizó este jueves la importancia de la colaboración global frente a emergencias sanitarias como la detectada en el MV Hondius. “La mejor inmunidad que tenemos es la solidaridad”, declaró el director general en una rueda de prensa dedicada al tema. Ghebreyesus señaló que la salida de Argentina y Estados Unidos ha dejado un “vacío” en la cobertura sanitaria: “La seguridad sanitaria necesita universalidad y cualquier espacio que no esté cubierto, en realidad beneficia al virus”.
El titular de la organización internacional instó a ambos países a reconsiderar sus decisiones: “Creo que reconsiderarán sus decisiones porque pueden ver lo importante que es la universalidad para la seguridad sanitaria, ya que a los virus no les importa nuestra política, ni nuestras fronteras, ni todas las excusas que podamos tener”.
