El diálogo entre el oficialismo y la oposición dialoguista en el Senado muestra fisuras, lo que pone en riesgo varios proyectos legislativos clave.
A pesar del incipiente consenso para modificar la ley que blinda la propiedad privada, el clima en el Senado se ha tensado en las últimas semanas. La Casa Rosada ha negado la convalidación de acuerdos entre libertarios y la oposición dialoguista, lo que amenaza avances en varias iniciativas y genera malestar de cara a la eventual sesión del jueves 14, aún sin confirmación oficial.
El detonante fue el anuncio del jefe del PRO en el Senado, Martín Goerling Lara (Misiones), quien informó que proyectos de Ficha Limpia comenzarán a tratarse por fuera de la reforma electoral enviada por el Ejecutivo. Esto ocurrió mientras diputados afines al oficialismo buscaban unificar los debates, pero se enteraron tarde de que hay un plazo hasta finales de mayo para aprobar un pacto con dos holdouts.
En el Senado, aún no se ha convocado a comisión para Ficha Limpia, y la jugada de Goerling pone a prueba la voluntad del Gobierno. Hay votos suficientes, pero la falta de avances genera dudas. Por otro lado, la ley de propiedad privada avanzaría, aunque el oficialismo intentó apurar un dictamen sin convocar al plenario, lo que fue considerado desprolijo y finalmente no ocurrió.
La ley en cuestión eliminó el capítulo sobre el Registro Nacional de Barrios Populares (ReNaBaP), lo que representa una derrota para el ministro Federico Sturzenegger, quien buscaba delegar su gestión en las provincias. Esto mantiene vigente un sistema creado en la era Cambiemos, con amplio apoyo político y millonarios intereses en juego.
Además, están pendientes cambios a la ley de salud mental, con cerca de 60 invitados y un plenario previsto para el martes, y la norma sobre discapacidad, que el Ejecutivo no ha respetado pese a la insistencia del Congreso.
