El recinto capitalino fue escenario de una tensa disputa política tras la notificación legal recibida por el concejal José Delguy. Acusaciones cruzadas y pedidos de transparencia marcaron la sesión.
Lo que debía ser una sesión ordinaria para tratar temas de gestión municipal derivó en un enfrentamiento de alto voltaje emocional y político. El eje de la discordia fue la carta documento enviada por el empresario Guillermo Federico Evans al presidente de la bancada justicialista, José Delguy, a raíz de declaraciones previas del edil sobre la situación del sector hotelero y el financiamiento de proyectos privados.
La carta de la discordia
El texto, leído en el recinto, fue una respuesta contundente de Evans a lo que consideró una «difamación» por parte de Delguy. En la misiva, el empresario aclaró que su hotel (Asterión) no recibió «favores» del gobernador Gildo Insfrán, sino que se acogió a un sistema de diferimiento de impuestos nacionales bajo garantía hipotecaria ante la AFIP. Evans arremetió contra la gestión provincial, calificándola de «antiempresa» y acusando al Gobierno de haber «destruido la actividad privada» con la extensión de la cuarentena en 2021. «Los políticos son propensos a vestirse con plumas ajenas y cortar cintas de lo construido con esfuerzo ajeno, pero ninguno levantó el teléfono cuando tuvimos que cerrar», sentenció el empresario en el escrito.
El descargo de Delguy: «Datos para matar relatos»
Tras la lectura, Delguy tomó la palabra para ratificar sus dichos y asegurar que no se dejará intimidar. «Una carta documento no me va a hacer callar», afirmó el concejal, sosteniendo que sus intervenciones se basan en «datos concretos». Delguy interpretó la acción legal como un intento de la oposición de coartar su libertad de expresión dentro del recinto y acusó a los ediles de La Libertad Avanza de representar un modelo nacional que «liquida la industria y la educación». Asimismo, denunció maltratos verbales hacia sus pares por parte de la oposición, citando insultos como «chorra» o «boludo» vertidos en sesiones anteriores.
«Carpetazos» y el reclamo por los asesores
La tensión aumentó cuando el concejal Mattia Canepa intervino para denunciar que Delguy utiliza información personal para «carpetear» y personalizar el debate político. En un giro inesperado, el edil lanzó un desafío a la presidencia del Cuerpo: exigió que se publique la lista completa de asesores de todos los concejales. «Si el concejal Delguy tiene acceso a mi lista de asesores, ¿por qué nosotros no tenemos acceso a la de ustedes? Vamos a tener la misma vara», reclamó, pidiendo transparencia sobre el destino de los fondos públicos.
Hacia la Comisión de Legislación
El debate también contó con la intervención del concejal Horacio Petit, quien invocó la inmunidad de opinión parlamentaria pero llamó a mantener el «decoro institucional». Finalmente, y tras un llamado a la calma del presidente del cuerpo —quien instó a los ediles a no perder la inteligencia ni el respeto hacia los vecinos—, el Cuerpo aprobó el pase a la Comisión de Legislación de las mociones de privilegio presentadas. Allí se dirimirá si las expresiones vertidas exceden los límites de la labor legislativa o si forman parte del libre juego democrático en un clima que, por ahora, parece lejos de la distensión.
