La provincia de Tucumán fue escenario este viernes de la primera sesión del Consejo Federal de Seguridad Interior del NOA, encabezada por el gobernador Osvaldo Jaldo y la ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva.
La provincia de Tucumán fue escenario este viernes de la primera sesión del Consejo Federal de Seguridad Interior del NOA, encabezada por el gobernador Osvaldo Jaldo y la ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva. El encuentro reunió a autoridades provinciales y nacionales para coordinar nuevas estrategias contra el narcotráfico, el crimen organizado y los vuelos ilegales, con énfasis en el fortalecimiento de los controles fronterizos y la cooperación regional.
Durante la jornada, participaron los gobernadores Gustavo Sáenz (Salta), Carlos Sadir (Jujuy) y Elías Suárez (Santiago del Estero), así como representantes de las fuerzas federales y provinciales. Allí las autoridades nacionales presentaron el Programa Colibrí, una iniciativa de la Organización Mundial de Aduanas (OMA) financiada por la Unión Europea. El objetivo principal del programa es combatir el transporte de cocaína mediante avionetas clandestinas y vuelos no regulares, un fenómeno que afecta a la región del NOA y representa uno de los principales desafíos para la seguridad fronteriza, según enfatizaron.
En la apertura, Jaldo subrayó la necesidad de avanzar en una agenda común que permita articular esfuerzos entre la Nación y las provincias. “Hemos podido garantizar la seguridad interior de nuestra provincia, pero también colaborarnos mutuamente en la lucha contra el narcotráfico. Si bien es jurisdicción nacional y federal, siempre la Policía de Tucumán ha estado a disposición de las fuerzas nacionales para colaborar en lo que nos puedan solicitar y en lo que podamos ayudar”, declaró el mandatario. También agradeció el acompañamiento constante de las fuerzas federales, ponderando la cooperación que permitió dar respuesta a emergencias en el territorio.
El gobernador tucumano abordó además la política penitenciaria como complemento clave de la seguridad pública. Relató que al inicio de su gestión encontraron “una cárcel que se estaba construyendo con fondos nacionales y provinciales, con un avance del 15% y con una obra neutralizada” y que, luego de gestiones con Nación, Tucumán logró inaugurar una nueva unidad penitenciaria con capacidad para 1.600 plazas, lo que permitió liberar comisarías y destinar más policías a tareas preventivas. Además, la provincia incorporó infraestructura específica para mujeres privadas de la libertad, sumando casi 2.000 plazas entre los complejos de Benjamín Paz y Delfín Gallo.
En materia de cooperación regional, Jaldo hizo hincapié en la ubicación estratégica de Tucumán respecto a las provincias de Jujuy, Salta, Santiago del Estero y Catamarca. El mandatario resaltó el trabajo conjunto para reforzar controles en rutas y pasos no habilitados, especialmente a través del Operativo Lapacho, donde fuerzas nacionales y provinciales patrullan puntos críticos de la frontera norte.
Por su parte, Alejandra Monteoliva definió el encuentro como un paso clave para consolidar políticas coordinadas entre jurisdicciones y remarcó el carácter federal de la convocatoria. La ministra sostuvo que “la seguridad requiere una construcción conjunta entre todos los niveles del Estado”, y enfatizó que el Gobierno nacional promueve “una estrategia basada en la articulación permanente con las provincias”.
