Once senadores del interbloque kirchnerista votaron en contra del pliego de Carlos Mahiques, lo que evidencia una reducción del sector y cuestionamientos a la conducción de José Mayans.
El bloque de senadores del Partido Justicialista (PJ) atraviesa una fractura interna que redujo el respaldo a la expresidenta Cristina Kirchner a menos de una docena de legisladores. Según lo informado por LA NACION, solo 11 de los 25 senadores del interbloque kirchnerista votaron en contra del pliego del camarista Carlos Mahiques, a quien Kirchner acusa de integrar una guerra judicial en su contra.
La cifra de 11 senadores representa una disminución significativa en la capacidad de influencia de Kirchner en la Cámara Alta. Hasta hace poco más de un año, el bloque era considerado un actor clave en las negociaciones para completar la Corte Suprema de Justicia. Con menos de una docena de senadores, la expresidenta no alcanza los 25 votos necesarios para bloquear la designación de un juez del máximo tribunal.
Un senador del bloque, que prefirió mantener el anonimato, declaró a LA NACION: “Algo se rompió y no se trata solo de la conducción de José (Mayans), creo que también hay una fuerte señal a Cristina de que hay que dar una vuelta de página”. Ese legislador formó parte del grupo de 11 que rechazó el pliego de Mahiques.
La crisis también afecta la conducción del bloque a cargo del senador formoseño José Mayans. Legisladores consultados señalaron que Mayans “hace rato que está con la cabeza en otra cosa” y que el bloque se mantiene funcionando “por la profesionalidad de algunos”. Además, se registró un enfrentamiento entre Mayans y la vicepresidenta del bloque, Anabel Fernández Sagasti (Mendoza), por la fallida elección de la Defensora del Niño. Sagasti acusó a Mayans de haber dejado vencer el concurso que había ganado María Paz Bertero, quien apoyaba la legalización del aborto. Mayans, declarado antiabortista, negó haber actuado de manera intencional.
En la última sesión, Sagasti cambió su banca en la primera fila, a la derecha de Mayans, por un escaño en la última fila. Algunos legisladores atribuyeron el cambio al embarazo de Sagasti y a la necesidad de mayor espacio. Otro senador molesto con Mayans es Daniel Bensusán (La Pampa), quien participó en la negociación para impulsar el nombramiento de Bertero, que finalmente quedó sin efecto tras la declaración de caducidad del concurso.
