Un centenar de trabajadores monotributistas y profesionales quedaron sin empleo en la Universidad Nacional de Formosa. Los afectados señalan a autoridades académicas por la medida, que también implicó el cierre de la Subsecretaría de Género.
Más de un centenar de trabajadores monotributistas y profesionales de la Universidad Nacional de Formosa (UNaF) fueron desvinculados de sus puestos de trabajo, según informaron fuentes gremiales y estudiantiles. La medida afectó a empleados que se desempeñaban en áreas como el centro de salud, deportes, comunicación, rectorado, facultades y el sistema de becas estudiantiles.
Los trabajadores señalaron a la secretaria de Consejo Directivo, Zully Rivero, al exrector Augusto Parmetler y al actual rector Emilio Grippaldi como responsables de las desvinculaciones. En un comunicado, los gremios afirmaron que las autoridades “permanecen atrincherados en las oficinas del rectorado digitando cada movimiento” y que Grippaldi “convalida dócilmente cada directiva”.
La desvinculación incluyó el cierre de la Subsecretaría de Género y Derechos Humanos, que brindaba contención psicológica, prevención del suicidio y acompañamiento a estudiantes con capacidades diferentes. Los afectados advirtieron que la disolución de esa área “deja el terreno libre y sin control frente a graves denuncias por abuso de poder y acoso a alumnas por parte de funcionarios de primer nivel, quienes hoy gozan de total impunidad bajo el amparo de las autoridades”.
Ante la falta de respuestas institucionales, los representantes sindicales y estudiantiles anunciaron un plan de lucha para recuperar los puestos de trabajo. “La movilización no solo denunciará el vaciamiento, sino también la ola de arbitrariedades y traslados persecutorios que están sufriendo los compañeros nodocentes en distintas dependencias”, declararon.
