Mensajes intimidatorios aparecidos en instituciones educativas de la Ciudad de Buenos Aires generaron preocupación y la inmediata aplicación de medidas preventivas por parte de las autoridades.
La aparición de pintadas con amenazas de violencia en colegios de la Ciudad de Buenos Aires generó una fuerte preocupación en las últimas horas, con un despliegue de dispositivos de seguridad y la activación de protocolos preventivos. Los incidentes, registrados en el colegio Carlos Pellegrini y en el colegio del club Vélez Sársfield, se difundieron rápidamente a través de redes sociales.
El hallazgo de un grafiti en el colegio Carlos Pellegrini, dependiente de la Universidad de Buenos Aires, encendió las alarmas. La imagen de la inscripción, que contenía un mensaje intimidatorio con fecha y la mención a un posible tiroteo, circuló velozmente entre padres y alumnos. Frente a esta situación, las autoridades de la institución emitieron un comunicado oficial expresando un «absoluto y categórico rechazo» a las expresiones de violencia, odio y discriminación.
«Estas manifestaciones no sólo infringen nuestros reglamentos, sino que también atentan directamente contra los valores de respeto, diversidad e inclusión que son el pilar fundamental de nuestra institución», señaló el equipo de conducción en el documento difundido por el propio colegio. Las amenazas, que también se replicaron en distintas provincias del país, motivaron la implementación de medidas oficiales para resguardar la integridad de estudiantes y personal docente.
