La aparición de mensajes intimidatorios en baños de establecimientos educativos de varias provincias activó protocolos de seguridad. Las autoridades rastrean una posible conexión con un desafío difundido en plataformas digitales.
La circulación de mensajes con amenazas de tiroteos en escuelas de distintas provincias del país generó la activación de protocolos de seguridad y operativos de investigación en las últimas horas. Las autoridades trabajan para determinar el origen de las intimidaciones y evaluar un posible vínculo con un reto viral difundido en redes sociales.
El episodio inicial se registró en la ciudad de La Falda, Córdoba, en el Ipem 142 Joaquín V. González, donde se halló una inscripción que advertía sobre un posible tiroteo. Esto derivó en un despliegue policial y judicial. Posteriormente, se reportaron casos con características similares en al menos otros ocho establecimientos de la misma provincia.
El ministro de Educación de Córdoba, Horacio Ferreyra, indicó que, según los reportes de especialistas, «se trataría de un desafío viral que está dando vueltas por TikTok». La Dirección General de Investigaciones Criminales de esa provincia desplegó procedimientos para identificar el origen de los mensajes.
Las investigaciones confirmaron la participación de al menos un adolescente, cuyo caso fue derivado a la Justicia. El ministro de Seguridad, Juan Pablo Quinteros, quien encabezó los operativos, señaló que «este fenómeno que surgió después del hecho en San Cristóbal se contagió a todo el país». Agregó que existe un instructivo consensuado con la Nación para actuar en estos casos, ya que otros ministros reportaron episodios similares.
En Mendoza, la alarma se encendió tras aparecer un mensaje en la Escuela 4-143 El Algarrobal, de Las Heras. La Dirección General de Escuelas (DGE) confirmó luego la detección de 25 episodios con la misma modalidad en distintas localidades, aunque decidió no identificar públicamente a los establecimientos para evitar magnificar el alcance de las intimidaciones.
Fuentes vinculadas al caso en Mendoza señalaron que «la metodología es la misma en todos los casos. Pintaron mensajes que advertían un supuesto tiroteo en la escuela. La intimidación y el mensaje se repiten, lo que nos indica que es algo que nació como un reto en redes sociales». Ante la falta de un protocolo específico, se activó uno de carácter «genérico».
En algunas escuelas mendocinas, padres optaron por cortar calles en espera de explicaciones. Además, una madre denunció que algunos directivos habrían recomendado no informar a las familias, lo que derivó en una investigación por parte de la DGE por una posible omisión en la comunicación.
Las autoridades continúan con las investigaciones para identificar a los responsables y prevenir nuevos incidentes, al tiempo que recuerdan la importancia del monitoreo del uso de redes sociales por parte de los menores.
