La comunidad de Clorinda sigue conmocionada por el fallecimiento de una menor de dos años, cuyo cuerpo ingresó a la morgue como NN. La coordinadora de la Red Infancia Robada reclamó información oficial y alertó sobre la situación de otra bebé rescatada, ambas sin identificación.
La ciudad de Clorinda se encuentra sumergida en un clima de profunda consternación tras conocerse los detalles que rodean la muerte de una niña de apenas dos años. El caso, que ha tomado relevancia provincial y nacional, está caratulado preventivamente como «homicidio con alevosía» y presenta irregularidades en torno a la identidad de la víctima y de otra menor de un año que fue rescatada del mismo hogar.
En una entrevista concedida al programa «Algo Está Pasando» (FM VLU 88.5), Isabel Acosta, coordinadora de la Red Infancia Robada en Clorinda, exigió respuestas de la justicia, que hasta el momento se mantiene en silencio. «Clorinda está en la incógnita de que la jueza no salga a dar explicación a la ciudadanía», manifestó con preocupación.
Uno de los aspectos más llamativos del caso es la absoluta falta de documentación de las menores. La niña fallecida ingresó a la morgue judicial sin nombre, bajo la designación de «NN». La otra pequeña de un año, que convivía con la pareja detenida, fue trasladada a un centro de protección de menores en la capital formoseña. «Ellos no tienen DNI. La beba que fue trasladada de un año a Formosa no tiene DNI, y la que falleció tampoco», confirmó Acosta.
La pareja detenida, de 47 y 48 años, no posee vínculo de parentesco con las menores. Ante los rumores de una supuesta adopción realizada en Paraguay, Acosta fue tajante: «Un argentino no puede ir a Paraguay a adoptar un niño porque eso no está en la ley», desestimando cualquier arreglo privado que pretenda disfrazarse de legalidad.
Si bien los detalles de la autopsia se manejan bajo secreto, la imputación por «homicidio con alevosía» sugiere violencia. Acosta relacionó esta carátula con los signos visibles de golpes que presentaba el cuerpo de la pequeña. «La nena tiene moretones, golpes. Eso es la incógnita que tenemos y nos preocupa, porque es gravísimo», señaló.
Ante la posibilidad de que la niña fallecida quede en el olvido burocrático, la Red Infancia Robada presentará un pedido formal ante el juzgado para hacerse cargo de los ritos funerarios si ningún familiar se presenta en el plazo de diez días. «Vamos a presentar para darle la cristiana sepultura a la beba», afirmó Acosta.
El caso pone de relieve la vulnerabilidad extrema en las zonas de frontera, donde el tránsito de personas y la falta de controles rigurosos pueden derivar en tragedias como esta.
