En una nueva sesión legislativa se conformaron el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados y el Consejo de la Magistratura, pero el debate derivó en fuertes intercambios entre oficialismo y oposición por un proyecto sobre la última dictadura militar.
En el marco de una nueva sesión de la Legislatura de Formosa, quedaron constituidos el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados y Funcionarios y el Consejo de la Magistratura. Sin embargo, el debate legislativo terminó envuelto en fuertes cruces, insultos y acusaciones entre diputados oficialistas y opositores.
Durante la sesión se aprobó la integración del Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados y Funcionarios, previsto en el artículo 191 de la Constitución Provincial y en la Ley Nº 1095. Como miembros titulares por la mayoría fueron designados los diputados Armando Felipe Cabrera y Agustín Samaniego, mientras que por la minoría fue nombrado Miguel Alfredo Montoya. En calidad de suplentes fueron designados Cristina Susana Mirassou y Jorge Román por la mayoría, y Carla Silvina Zaiser por la minoría.
Asimismo, se conformó el Consejo de la Magistratura, previsto por el artículo 147 inciso 32 de la Constitución Provincial y la Ley Nº 1310. Fueron designados como titulares por la mayoría los diputados Rodrigo Emmanuel Vera y Yanina Insfrán, mientras que por la minoría fue nombrada Agostina Villaggi. Como suplentes quedaron Claudia Inés Villarruel e Inés Beatriz Lotto por la mayoría y Ana Costa Ankenbrand por la minoría.
No obstante, el clima político se tensó durante el tratamiento de un proyecto impulsado para declarar de interés legislativo la presentación de un libro de Mónica Daldóvo, referido al período de la última dictadura militar entre 1976 y 1983. El presidente del bloque de la UCR, Juan Carlos Amarilla, cuestionó la iniciativa y sostuvo que “no correspondía” declarar de interés la obra cuando, según afirmó, “nadie había leído el libro”.
Según relató el legislador radical, el conflicto comenzó luego de que la diputada Santillán, miembro informante del proyecto, mencionara a quienes “niegan la existencia de los 30.000 desaparecidos”. A partir de allí se produjo un fuerte intercambio entre oficialismo y oposición respecto a la cifra de víctimas de la dictadura. Amarilla aseguró que los diputados oficialistas Agustín Samaniego y Rodrigo Emmanuel Vera increparon a legisladores opositores, particularmente a Esteban López Tozzi y Agostina Villaggi, en medio de gritos y acusaciones cruzadas.
“Nosotros repudiamos eso porque una sesión tiene que servir para resolver los problemas de la gente y no para gritarse y decirse barbaridades”, expresó Amarilla. El legislador también denunció que el diputado Miguel Montoya fue impedido de responder tras ser aludido durante el debate. “Quiso contestar y no pudo hacerlo porque el vicegobernador no le dio la palabra”, sostuvo, al considerar que ello agravó el clima de tensión dentro del recinto.
Por su parte, el diputado libertario Esteban López Tozzi dio su versión sobre el enfrentamiento y aseguró que el conflicto escaló luego de que él mencionara la denominada masacre de Rincón Bomba. “Dijeron que son 30.000 desaparecidos y yo les saqué en cara lo de la masacre de Rincón Bomba. Yo les dije primero que no fueron 30.000 y segundo que ellos también tienen sus muertos en el placard, por lo de Perón en el ‘47 donde mataron originarios. Eso no les gustó. Se enloquecieron y ahí vino una catarata de insultos. Me dijeron falopero, forro, desclasado, de todo, por recordarles sus muertos”, afirmó.
López Tozzi también cuestionó directamente a Rodrigo Vera por los agravios recibidos y vinculó el episodio con un proyecto impulsado por su espacio político. “Desde el punto de vista de que Rodrigo Vera me trate de falopero teniendo presentado mi proyecto de ley de antidoping para funcionarios públicos y no lo tratan, esa es la incoherencia. Dicen un montón de cosas, pero a la hora de demostrar algo no tienen voluntad real de tratar el tema”, sostuvo. Finalmente, el legislador libertario aseguró que los diputados oficialistas “están desencajados, muy desencajados”, al referirse al clima vivido durante la sesión que terminó marcada por insultos, acusaciones y fuertes cruces políticos.
