La actriz argentina compartió un emotivo momento junto a Mauro Icardi durante la consagración del equipo turco.
La actriz Eugenia «China» Suárez y el futbolista Mauro Icardi llevan más de un año viviendo en Estambul junto a los tres hijos de ella: Rufina, Magnolia y Amancio. Icardi, delantero rosarino, defiende los colores del Galatasaray en medio de una atención mediática que incluye los ecos de su escándalo con Wanda Nara, disputas por la estadía de los niños en el exterior y la incertidumbre sobre su futuro contractual.
Desde su llegada, la afición del club más grande de Turquía adoptó a Icardi como una de sus figuras. Capitán y figura en sus primeros años, fue perdiendo protagonismo tras una lesión mientras crecían los escándalos. En la reciente celebración del título de liga, fue ovacionado por la multitud, que coreó su nombre cuando ingresó al campo para recibir el premio. A su lado, la actriz, con lágrimas en los ojos y tomándolo de la mano, protagonizó una postal que se viralizó en redes sociales.
Para la ocasión, Suárez eligió un look casual pero cuidado: camisa de jean, pantalón de vestir azul y botas negras. Su hija mayor, Rufina, completó la imagen con un sweater crema y jeans, mostrándose cómplices en medio de la fiesta rojiblanca.
La foto fue publicada por Fanny Neguesha, pareja del mediocampista Mario Lemina, y replicada por la actriz en sus redes. Un gesto que refleja cómo Suárez se integra cada vez con más naturalidad al círculo íntimo de los jugadores del Galatasaray y sus familias. El momento más personal llegó cuando compartió una imagen de Icardi avanzando entre la multitud con una rosa roja en la mano y la camiseta del campeón, rodeado por una marea humana que lo aclamaba. La frase que acompañó la postal fue: “Nunca vi un amor igual”, junto a corazones rojos y amarillos, los colores del club.
La publicación llega en días movilizantes para la pareja, entre una nueva consagración del futbolista y un futuro lleno de rumores. Días atrás, en una entrevista televisiva, Icardi habló del efecto que el amor de los hinchas produce en él y en su pareja. “Miro a mi alrededor y veo gente llorando, incluso entre los mayores. Marco un gol y se emocionan tanto que quiero acercarme a ellos y devolverles el gesto”, contó en el canal de YouTube del club. Y agregó: “Mi pareja, Eugenia, se pone a llorar cada vez que ve a alguien llorando, a un niño, o a una persona mayor que abraza la televisión o le da besos. Es muy emocionante y me dice ‘no puedo creer el fanatismo de esta gente’”.
Días antes de la fiesta del campeonato, el Galatasaray le envió a Suárez un imponente ramo de flores rojas y amarillas junto a una carta con motivo del Día de la Madre: “Usted es la heroína invisible detrás de los éxitos en el campo. Su amor y apoyo son una de las partes más valiosas de este camino hacia el éxito”. La actriz posó con el ramo, los ojos cerrados y una sonrisa serena, y agradeció públicamente al club desde sus redes.
El gesto evocó lo ocurrido en 2025, cuando tanto la China como Wanda Nara recibieron obsequios del club por la misma fecha, en plena tensión entre ambas. Este año, Wanda, instalada en Uruguay y enfocada en su carrera, no publicó ninguna imagen alusiva al Día de la Madre ni al club turco. Su silencio contrastó con la actitud de Suárez, que se mostró cada vez más integrada a la vida del Galatasaray y a la familia del delantero.
