El coordinador de las Becas Progresar en Formosa, Hugo Araujo, informó sobre la situación actual del beneficio tras el cierre de la primera convocatoria, con una caída en el número de postulantes y modificaciones en el sistema de registro.
En una entrevista radial, el coordinador de las Becas Progresar en Formosa, Hugo Araujo, explicó el estado del proceso de inscripción tras el cierre de la primera convocatoria del año, ocurrido el 27 de abril. La coordinación local se encuentra en la etapa de validación de datos, en la que se certifica la regularidad de los postulantes en las instituciones educativas.
Araujo detalló que, hasta el momento, se registraron 13.932 inscriptos en la línea de educación obligatoria (primaria y secundaria) y 5.146 en educación superior. Aclaró que estas cifras corresponden a postulantes y no a beneficiarios confirmados. La evaluación final estará a cargo de la Anses y del Ministerio de Capital Humano, que cruzarán datos socioeconómicos para determinar quiénes cumplen los requisitos para recibir el pago mensual de 35.000 pesos.
En comparación con gestiones anteriores, Araujo señaló una reducción significativa en el número de inscriptos. Hace tres años, en la línea obligatoria, se registraron 45.000 inscriptos, de los cuales aproximadamente 40.000 se convirtieron en becarios. El año pasado, la cifra descendió a 15.777 becarios, lo que representa una disminución cercana al 60%. Este año, la proyección indica una baja adicional de entre 70% y 80% respecto de años anteriores.
Uno de los factores que explican la merma, según el coordinador, es el cambio en el sistema de inscripción. Ahora, el requisito principal es crear un usuario y contraseña en la plataforma «Mi Argentina», lo que genera dificultades entre los estudiantes, quienes a menudo olvidan sus credenciales. Además, Araujo remarcó que la inscripción debe realizarse cada año, lo que genera confusión porque los pagos del ciclo anterior se extienden hasta abril del año siguiente.
El coordinador también mencionó los requisitos de permanencia para quienes obtengan el beneficio. Entre ellos, se encuentra la presentación de una actividad formativa certificada por la institución educativa y la condición de no adeudar materias al final del ciclo lectivo, ya que de lo contrario se pierden las últimas cuotas.
Para quienes no se inscribieron en esta primera convocatoria, Araujo anticipó que habrá una segunda instancia entre agosto y septiembre, con una duración de seis meses.
