El director de Asuntos Estratégicos de la Jefatura de Gabinete, Federico Muracciole, informó que en abril el consumo cayó un 5% respecto a marzo y casi un 4% en comparación interanual, afectando especialmente alimentos y medicamentos.
El director de Asuntos Estratégicos de la Jefatura de Gabinete, ingeniero Federico Muracciole, advirtió sobre la caída del consumo en el mes de abril. Según sus declaraciones, la disminución fue del 5% en relación con marzo y de casi el 4% en comparación con el mismo mes del año anterior. Muracciole afirmó que esta tendencia se mantiene desde la asunción de Javier Milei como presidente.
“Lo más preocupante de esta caída de consumo es que se da en los sectores que pegan más fuerte en la gente, en los trabajadores, que son el consumo en supermercados, que se verifica que es el que más cae en este tiempo, seguido por farmacias”, indicó.
El funcionario sostuvo que la caída en ambos rubros “nos da la pauta de dónde está ajustando la gente”, que es “en alimentos, bebidas básicas y medicamentos”. Agregó que “ese tipo de consumos es el último en ser ajustado por la gente” y que cuando se recortan alimentos y remedios “es porque ya están disminuyendo, claramente, su calidad de vida”.
“Ya la gente no tiene mucho más para dónde ajustar, porque evidentemente ya es lo último que puede aguantar. Cuando ya empieza a comer menos, o cosas de menor calidad, o restringirse en cuestiones tan esenciales como es la alimentación, o peor aún, cuando ya empieza a dejar de consumir los remedios que necesita para poder tener una buena calidad de vida, es porque ya es lo último que puede ajustar”, declaró.
Muracciole añadió: “Entonces está llegando al final de la capacidad de resistencia, se podría decir, de las personas. Y la verdad es que es muy preocupante porque va ya en detrimento de la calidad de vida de la gente”.
Por último, analizó que “lo más grave de esto” es que el Gobierno nacional “no acusa recibo de lo que se está viviendo” e “incluso sigue negando la realidad”. Según el funcionario, el Gobierno “plantea que crece el consumo a partir de dos o tres índices que le pueden llegar a dar bien pero que, generalmente, son consumos de las clases altas, como los autos o el consumo en el exterior”.
“Y sigue ajustando, sobre todo en el que más necesita, como es el caso de las personas con discapacidad que tienen que trasladarse, generalmente por tratamiento médico para atenderse o por la necesidad de ir a un centro de mayor complejidad”, sostuvo.
Concluyó: “La verdad es que es muy grave y afecta directamente al bolsillo de esa familia que por sí ya tienen gastos mucho más grandes que otros y con esto se va a sentir muchísimo más”.
