Desde su creación en marzo de 2019, el sistema Alerta Sofía se activó diez veces en el país. Tres de esas búsquedas permanecen abiertas, seis terminaron con los menores encontrados con vida y una concluyó con el femicidio de Agostina Vega.
Desde su creación en marzo de 2019, el sistema Alerta Sofía se activó diez veces en la Argentina. La herramienta fue diseñada para los casos más graves: desapariciones de niños, niñas y adolescentes en las que existe un riesgo inminente para su vida o integridad física. Su aplicación es excepcional y requiere la intervención de autoridades judiciales.
La desaparición y posterior femicidio de Agostina Vega, la adolescente de 14 años asesinada en Córdoba, volvió a poner el mecanismo bajo la lupa. Familiares y allegados cuestionaron la demora en su activación y apuntaron contra la actuación de la fiscalía durante los primeros días de búsqueda.
El sistema fue creado a partir del caso de Sofía Herrera, la niña fueguina desaparecida en 2008, y replica modelos internacionales de búsqueda urgente de menores. Su objetivo es lograr una difusión masiva e inmediata cuando se presume que un niño o adolescente se encuentra en “alto riesgo”. Para ello intervienen fuerzas de seguridad, organismos públicos, medios de comunicación y plataformas digitales.
Sin embargo, la herramienta no se activa ante cualquier denuncia. Entre los requisitos figuran la existencia de una investigación en curso, indicios de que la víctima corre peligro grave y la disponibilidad de información precisa para difundir. Además, la solicitud debe ser realizada por un fiscal o juez.
El protocolo también contempla, como uno de los criterios para evaluar la situación, que hayan transcurrido menos de 72 horas desde la desaparición del menor.
A siete años de su puesta en marcha, el balance muestra resultados dispares. Tres de esas búsquedas permanecen abiertas: las de Guadalupe Lucero, Loan Danilo Peña y Lian Flores. Otras seis terminaron con los menores encontrados con vida. Y una, la más reciente, concluyó con el peor desenlace posible: el femicidio de Agostina Vega.
Los casos que siguen sin resolverse
1° Guadalupe Lucero
Guadalupe tenía cinco años cuando desapareció el 14 de junio de 2021 mientras jugaba en la puerta de la casa de una tía, en San Luis. La investigación incluyó cientos de medidas, rastrillajes y allanamientos, pero nunca logró determinar qué ocurrió con la niña. En mayo de este año las autoridades actualizaron nuevamente su fotografía e incrementaron la recompensa a $20.000.000 para quienes aporten datos útiles sobre el paradero.
2° Loan Danilo Peña
El caso de Loan conmocionó al país. El niño de cinco años desapareció el 13 de junio de 2024 en un paraje rural de Corrientes después de haber ido a buscar naranjas junto a familiares y conocidos. La investigación derivó en una compleja causa federal con hipótesis vinculadas a una posible red de trata de personas. A casi dos años de su desaparición, sigue sin ser encontrado.
Mientras continúa su búsqueda, la causa ya se encamina hacia el juicio oral. El debate comenzará el 16 de junio y sentará en el banquillo a 17 imputados: siete acusados por la desaparición del menor y otros diez por haber desviado la investigación. Entre los procesados figuran familiares del menor, entre ellos su tía Laudelina Peña y su tío político Antonio Benítez, además de otros adultos que participaron del almuerzo previo a la desaparición.
3° Lian Flores
Lian tenía 3 años cuando desapareció el 25 de febrero de 2025 en Córdoba. Desde entonces se desplegó un enorme operativo de búsqueda que incluyó fuerzas federales, perros rastreadores, drones y análisis de cámaras. En mayo pasado, las autoridades difundieron una reconstrucción de su rostro realizada con inteligencia artificial y elevaron la recompensa a 30 millones de pesos. Hasta hoy no hay rastros del niño.
Los casos que se resolvieron
4° A.C.
La desaparición de A.C., de 10 años, motivó la primera activación de una Alerta Sofía en la Argentina. Sucedió en octubre de 2019, en Punta Indio, luego de que la menor fuera a la playa a buscar su muñeca que había dejado olvidada en la arena. Tras una intensa búsqueda, finalmente, apareció con vida seis días después, cuando llegó por sus propios medios a la casa de una vecina.
5° La niña M.
M. tenía siete años cuando desapareció el 15 de marzo de 2021 en el barrio porteño de Villa Lugano. Había sido vista por última vez junto a Carlos Savanz, un hombre de 39 años que la había convencido de acompañarlo.
Durante tres días, la búsqueda mantuvo en vilo al país. La difusión masiva de imágenes obtenidas por cámaras de seguridad permitió reconstruir el recorrido que ambos realizaron por distintos puntos del conurbano bonaerense. Finalmente, la niña fue encontrada sana y salva en Luján.
El caso se convirtió en uno de los ejemplos más exitosos de la Alerta Sofía. La información aportada por vecinos, las cámaras de seguridad y la amplia difusión pública fueron determinantes para localizar a la niña. En 2022, Savanz fue condenado a 22 años de prisión por secuestrar, retener, ocultar e intentar abusar de la menor.
6° La beba de Tartagal
En julio de 2023 una recién nacida fue sustraída del hospital de Tartagal, en Salta. La activación de la Alerta Sofía y el operativo desplegado permitieron localizarla pocas horas después. La bebé fue recuperada con vida y devuelta a su familia.
