La reforma laboral sigue en el centro del debate político y tras la media sanción del Senado se viene el segundo test en Diputados, donde el clima se puso espeso por los cambios que se incluyeron al proyecto a último momento y que ponen en alerta al oficialismo y son cuestionados por la oposición dialoguista.
La intención de los libertarios es convocar a un plenario de las comisiones de Legislación del Trabajo y Presupuesto para el miércoles con la misión de debatir la propuesta y sacar despacho. Descartaron la posibilidad de convocar a funcionarios del Ejecutivo.
Si bien en un principio el oficialismo tenía previsto tratar la reforma en una sesión que iba a ser convocada el 25 de febrero, en las últimas horas hubo un cambio de planes y buscará adelantar el debate para el próximo jueves con la intención de comenzar a aplicar la nueva normativa en marzo.
Lo cierto es que el proyecto aprobado en la Cámara alta con 42 votos a favor y 30 en contra despertó algunas controversias entre la oposición dialoguista que presionará por modificaciones.
Los dialoguistas piden cambios a la reforma laboral del Senado
Pero, en rigor, el PRO, uno de los aliados más fuertes de La Libertad Avanza en el Congreso, anticipó a Clarín que pedirá revisar las modificaciones que se incorporaron a último momento en el Senado sobre el régimen de licencias por enfermedad. Entienden que de aprobarse ese artículo se podrían reducir los niveles de protección.
Pero el macrismo no es el único aliado que observó ese artículo, también en el bloque de la UCR advirtieron que si bien la reforma tiene una amplía aceptación, ese cambio incluido en el Senado a último momento es «bastante ruidoso». La bancada que preside Pamela Verasay y que tiene como referente económico a Lisandro Nieri evaluará la propuesta del Senado durante el fin de semana.
En tanto, en Provincias Unidas, el espacio que encabeza la santafesina Gisela Scaglia, vieron con preocupación el artículo relacionado con las licencias por enfermedad y analizaban la posibilidad de que sea modificado.
Un legislador de la oposición señaló a este diario que el controvertido artículo 44 «en lugar de resolver el tema de las licencias médicas va a generar mayor litigiosidad». «A un paciente con cáncer le van a pagar el 50 por ciento de la remuneración básica, no le van a pagar adicionales ni comisiones. En ese caso, el trabajador va a reclamar y seguramente irá a juicio», puntualizó.
Lo cierto es que el artículo 44 que modifica el 208 de la Ley de Contrato de Trabajo establece que en caso de sufrir un accidente o una enfermedad que no sea consecuencia de la prestación de tareas derivadas del contrato de trabajo y que impida dicha prestación, el trabajador cobrará el 50 % de su sueldo. Incluso, el texto plantea que si el trabajador sufre una recaída no será considerada una enfermedad distinta.
Si el impedimento a prestar servicios fuera causa de una actividad que el trabajador era consciente del riesgo que implicaba percibirá el 75 % de la remuneración.
Martín Menem resiste y advierte que no aceptará cambios en la reforma laboral
Frente a los cuestionamientos de la oposición, Martín Menem redobla la apuesta y avisó que no hará modificaciones al proyecto que salió del Senado e incluso aceleró el trámite exprés con la intención de que la ley comience a regir en marzo.
Desde el oficialismo entienden que el cambio que modifica la licencias por enfermedad es «muy necesario» para evitar los presuntos abusos que se dan en la actualidad.
Incluso analizan variantes para evitar modificar la ley. Una posibilidad que se manejaba era que en la reglamentación de la ley se aclaren «algunas situaciones especiales» como el caso de las enfermedades crónicas.
Pero este no es el único tema que genera tensión con la oposición. Provincias Unidas, el bloque que responde a los gobernadores de Santa Fe, Córdoba, Jujuy y Chubut, cuestiona la creación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL) por la falta claridad sobre cómo se aplicará y cómo se administrará esa partida destinada a financiar las indemnizaciones.
Según lo acordado entre el oficialismo y la oposición en el Senado, el 3 % que aporta la ANSES será otorgado un 2,5 % a las pymes y 1 % a las grandes empresas. Esos porcentajes pueden ser aumentados a 3% para las pymes y hasta 1,5% para las grandes.
En tanto, el PRO de Cristian Ritondo agregó a su lista de reclamos la eliminación del artículo que habilitaba a las billeteras virtuales a pagar sueldos. «No estamos para defender a los bancos ni para que el Estado le imponga al trabajador cómo cobrar su salario», dijeron desde el macrismo.
El peronismo pide que se aclare si la reforma laboral será retroactiva
Otro de los puntos que podría calentar el debate en Diputados tiene que ver con el carácter retroactivo de la ley. El senador K Mariano Recalde pidió en forma reiterada durante el tratamiento en la Cámara alta que se aclare en el texto si la normativa iba a ser aplicada a partir de los nuevos contratos laborales o no.
En el texto que Victoria Villarruel envió a Diputados hay un artículo poco preciso sobre el punto ya que establece que «salvo disposición en contrario, los artículos de la presente ley entrarán en vigencia a partir de su publicación en el Boletín Oficial».
Un sector entiende que la legislación laboral no puede ser retroactiva, así se establece en el Código Civil y Comercial y en la Constitución. Pero, en el Congreso entienden que la redacción deja abierta la posibilidad de que se aplique la nueva legislación de indemnización -si avanza en Diputados- para los nuevos despidos.
Tanto Provincias Unidas como el peronismo entienden que si se aplica la ley a los contratos laborales formalizados con anterioridad se generará una judicialización automática para determinar la constitucionalidad de lo aprobado por el Congreso.
«Va a venir una ola de juicios porque el trabajador tiene derechos adquiridos en los términos que acordó al momento de iniciar la relación laboral», puntualizaron desde la oposición.
La agenda arranca el miércoles con el plenario de comisiones y la intención del oficialismo es llevarlo al recinto el 25 de febrero. Pero si la oposición presiona por cambios podría haber cambios en el cronograma y Menem abriría el recinto el próximo jueves para que el proyecto vuelva al Senado, donde Bullrich ya anticipó que insistirá con la versión de la Cámara alta.
