En una reciente y reveladora entrevista para el programa radial “Algo Está Pasando”, conducido por Fernando López y Daniel Moreira Viera a través de FM VLU 88.5, se pusieron bajo la lupa los claroscuros de la balanza comercial argentina del año 2025. Mientras el país celebra una marca exportadora histórica, con una suba del «9,3% y más de 80.000 millones de dólares exportados», la otra cara de la moneda muestra a la provincia de Formosa en una situación marginal, aportando apenas el «0,03% del total del país».
Para desglosar esta realidad, los micrófonos de FM VLU recibieron a Romina Fink, Socia Gerente de ORYZA SA, quien brindó una clase magistral sobre lo que significa producir, industrializar y vender al mundo desde una economía regional asediada por los costos y la falta de infraestructura.
El Espejismo de los Números y la Trampa de los Precios Internacionales
La nota comenzó analizando el desempeño nacional según datos oficiales del INDEC. Sin embargo, Fink fue rápida en aclarar que el crecimiento general no siempre se traduce en bienestar para todos los sectores. En el caso del arroz, un rubro central dentro de los cereales, la rentabilidad se ha visto erosionada por un mercado global volátil controlado por gigantes asiáticos.
«Para la campaña 2024 el precio del arroz en el mercado internacional, para que ustedes tengan una idea, estaba 800 dólares la tonelada. Hoy, el precio del arroz elaborado es de 400 dólares. 50% menos», explicó Fink. Esta caída estrepitosa tiene un responsable con nombre propio: la India. Según la empresaria, el gigante asiático corrigió sus problemas de stock y reabrió sus fronteras comerciales, lo que saturó la oferta y derrumbó el valor del grano. Para una Pyme local, es «casi imposible corregir en toneladas esa cantidad de kilos» para compensar la pérdida de divisas.
Costos por las Nubes: «Como querer tapar a un adulto con una sábana de bebé»
Uno de los momentos más tensos de la entrevista fue el detalle de la estructura de costos. Fink describió una situación asfixiante donde los insumos dolarizados y las tarifas internas no dan tregua. La analogía utilizada fue contundente: «No hay forma de que te alcance».
- Insumos Estratégicos: La tonelada de urea, un fertilizante vital, trepó de los «490 a los 700 dólares». Otros químicos como el glifosato y el fósforo siguen la misma tendencia alcista, impulsados por los conflictos bélicos internacionales que limitan la oferta.
- Energía Eléctrica: El impacto de la quita de subsidios y la actualización tarifaria fue devastador. Fink aseguró que «el costo de la energía eléctrica aumentó por nueve» respecto a la campaña anterior.
- Combustible: La incertidumbre es tal que el sector se enfrenta a la falta de precios de referencia para el gasoil en el canal mayorista, esencial para mover las maquinarias en las explotaciones agropecuarias.
«Con los números anteriores no cubríamos costo, con estos números nosotros no podemos volver a enfrentar un año agropecuario», sentenció la gerente de ORYZA SA.
La Odisea Logística y el Problema Geográfico
La competitividad de Formosa no solo se ve afectada por los precios, sino por una geografía que, sin la infraestructura adecuada, se vuelve un lastre. Al no contar con un puerto operativo de gran calado, las Pymes deben recurrir a maniobras logísticas creativas.
Fink explicó que Oryza SA sobrevive gracias a los mercados del Mercosur, particularmente Chile, hacia donde exportan desde hace 19 años. «Nosotros nos centramos más en el Mercosur por una característica de que tenemos poca disponibilidad de puerto. Estar tan mal ubicados geográficamente nos complica muchísimo», señaló. Una exportación de 1000 toneladas implica mover 35 camiones, una logística que puede «tumbar a una empresa Pyme» si el barco se demora en puerto y los costos de almacenaje de terceros se disparan.
La solución temporal ha sido el uso del «falso flete», aprovechando los camiones que vienen de Mendoza o San Luis a traer frutas y verduras al norte y regresan vacíos. Esta optimización de recursos es lo que permite que el arroz formoseño y chaqueño siga llegando a las góndolas trasandinas.
Burocracia e Impuestos: El Rol de Rentas y REPSA
La entrevista también revisitó viejos reclamos del sector hacia el gobierno provincial. Fink reconoció avances con la Dirección General de Rentas, que finalmente actualizó los valores de referencia para el cobro de tasas. «Ese valor se corrigió para esta campaña. El precio del arroz cáscara por el cual están cobrando las alícuotas están siendo los valores de mercado», confirmó, recordando que antes se cobraba sobre precios históricos que ya no existían.
Por el contrario, el conflicto con REPSA persiste. A diferencia de lo que ocurre en Chaco con la empresa SECHEEP, en Formosa se cobra un canon por «disponibilidad de servicio» sumamente oneroso. «Esa es la manera que tienen de garantizar el abastecimiento para cuando decidamos prender los equipos», explicó Fink con resignación, aunque admitió que no hubo margen para negociar ese costo a la baja.
Reflexión Final: ¿Hacia dónde va la industria?
Tras la salida del aire de Romina Fink, los conductores Fernando López y Daniel Moreira Viera profundizaron en la necesidad de proteger estas estructuras. Destacaron que en países como Brasil, el Estado interviene con subsidios cuando los precios internacionales caen, para evitar que el productor se funda.
«El productor arrocero deja de producir un año, no vuelve a producir más», fue la frase de Fink que quedó resonando. La nota concluyó con una fuerte crítica a la falta de reformas estructurales a nivel nacional y provincial que realmente den aire al sector privado. Producir arroz en el norte no es solo plantar un grano; es sostener una red de personal, maquinaria e industria que, si se desarma, será casi imposible volver a levantar.
