En una reciente y reveladora emisión del programa radial “Algo Está Pasando”, conducido por Fernando López con la colaboración de Daniel Moreira Viera por la señal de FM VLU 88.5 (Grupo de Medios TVO), se puso bajo la lupa uno de los temas que más angustia a la clase media formoseña: el acceso a la vivienda. La entrevista central con Daniel Esperanza, presidente de la Cámara Inmobiliaria de Formosa, dejó definiciones preocupantes sobre la parálisis del crédito, la distorsión de precios y el futuro del desarrollo urbano.
El pulso de un mercado que «está quieto»
La charla comenzó con una consulta directa sobre el termómetro actual del sector. Esperanza no dudó en señalar que, a pesar de las expectativas de renovación que suelen traer los primeros meses del año, el mercado se encuentra en una meseta. “Bueno, él está quieto, digamos, más allá de que en marzo pues los gerentes empiezan a a mover lo que es renta y todo lo demás. A partir de enero siempre se se mueve el sector de locación, o sea, de alquiler y en marzo empieza el tema de las ventas, pero bueno… está empezando”, explicó el referente.
A diferencia de otros años, donde el flujo de nuevos contratos generaba un dinamismo natural, hoy la oferta parece haberse retraído. Según Esperanza, aunque hubo movimiento en enero por la actualización de precios y vencimientos, la realidad es que “el movimiento, digamos, está circunscripto a que hay poca oferta, se suma, digamos, poca oferta a lo que ya está en el mercado”.
El espejismo de los nuevos edificios
Uno de los puntos más interesantes del debate fue la contradicción entre la proliferación de torres en el paisaje urbano de Formosa y la persistente falta de departamentos disponibles para alquilar. Fernando López consultó si estas nuevas construcciones habían logrado aliviar la presión del mercado, a lo que Esperanza respondió con una dosis de realidad: “El lo que ocurre con los edificios en realidad es que se están terminando. No no es que en el año 2025 yo no sé si empezó el edificio nuevo… lo que sí viene en el año pasado, digamos, este es la terminación de edificios”.
El titular de la Cámara Inmobiliaria aclaró que muchas de estas unidades no llegan al mercado de alquiler tradicional porque son adquiridas para uso propio o bajo la modalidad de «pozo». “Ahora los edificios altos que ya trabajan los clientes porque en calle la gente aporta, digamos, cierta parte… finalmente es para vivir, o sea”, sentenció, desmitificando la idea de que el crecimiento edilicio actual solucione el problema de quien busca hoy un techo para alquilar.
La utopía del Crédito Hipotecario en Argentina
La conversación viró hacia el regreso de los créditos hipotecarios, una herramienta que en economías estables permite el ascenso social. Sin embargo, para Esperanza, las condiciones macroeconómicas de Argentina siguen siendo una barrera infranqueable. “El mercado de alquiler en el sector hipotecario está difícil que se dinamice en el país a nivel de país. Porque el tema de de cómo se calcula el ajuste, ¿no es cierto? Solamente en una economía estable donde ustedes han tiene el mínimo de de inflación y a su vez ajusta de los sueldos… si no se dan esas medidas no existe crédito hipotecario”.
El diagnóstico fue lapidario al mencionar la brecha entre los ingresos y el costo de vida: “Los ajustes que se hacen son los índices de la inflación son duros. Entonces, ¿qué qué ocurre? Usted de lo que gana gasta cada vez más para comer”. Sin un acompañamiento real de los salarios frente a la inflación, el sueño de la casa propia mediante financiamiento bancario sigue siendo, para muchos formoseños, una cuenta matemática que no cierra.
La brecha entre la demanda excesiva y la infraestructura deficiente
Tras la entrevista, el debate continuó en el estudio de FM VLU. Los conductores reflexionaron sobre la «trampa» que sufren los inquilinos locales, atrapados entre un IPV que no entrega viviendas con la frecuencia necesaria y un mercado privado donde “poca oferta y una una demanda excesiva” disparan los valores de manera irracional.
“El más o menos bueno acá mucho más caro que… entendés? O sea, el más o menos bueno te lo cobran como muy bueno, un house. Este, y el que es bueno te lo cobran como excelente”, fustigó López sobre la especulación y la falta de estándares claros en las propiedades disponibles.
Además, se mencionó la curiosa paradoja del centro de la ciudad: “Hay un montón de casas vacías en el centro. Viste que son de personas que evidentemente son personas que ya eran grandes… hay un montón de casas vacías en el centro. Ni hablar de la que están en sucesión… que ya de por sí es un bolonqui que lleva años”. Esta situación, sumada al deterioro edilicio de muchas propiedades antiguas, agrava el déficit habitacional que hoy afecta a unas 20.000 personas en la capital.
Asunción y el «Boom» sin servicios: ¿Un espejo para Formosa?
Para cerrar la nota, se analizó el fenómeno inmobiliario de Asunción, Paraguay, donde la inversión es masiva pero la infraestructura de base parece estar al borde del colapso. Los conductores advirtieron que un crecimiento sin planificación puede ser una bomba de tiempo: “Lo que no ha pasado en muchos barrios donde donde han donde se han instalado estos emprendimientos es que no va de la mano de la infraestructura. Por ejemplo, cloacas… agua, por ejemplo, energía eléctrica”.
La advertencia final fue clara: si se construye para una densidad poblacional alta sin invertir en lo que no se ve (cañerías y transporte de energía), el colapso es inevitable. “No va a dar abasto la cloaca. No va a dar abasto la provisión de agua, no va a dar abasto la el soporte de energía y ni hablar de los problemas cuando llueve”, concluyeron, dejando una pregunta abierta sobre si Formosa está preparada para el crecimiento en altura que está experimentando.
