Comisiones de la Cámara de Diputados analizan un proyecto que busca restringir el uso de dispositivos móviles en el ámbito educativo, en medio de una discusión que involucra aspectos pedagógicos y de salud.
Las comisiones de Asuntos Constitucionales, Salud y Educación de la Cámara de Diputados de Formosa comenzaron el tratamiento de un proyecto de ley que apunta a regular el uso de teléfonos celulares en los establecimientos educativos de la provincia. La iniciativa se enmarca en un contexto de preocupación por el impacto de la tecnología en el aprendizaje y el desarrollo de los estudiantes.
En una entrevista para el programa radial «Algo Está Pasando» de FM VLU 88.5, el diputado provincial por la UCR, Dr. Miguel Montoya, brindó detalles sobre el primer encuentro de comisiones. Montoya destacó la apertura del debate con participación de invitados externos como un hecho positivo para la institucionalidad legislativa formoseña.
El legislador explicó que el proyecto fue girado a tres comisiones debido a la complejidad de la materia, que requiere, según su visión, una mirada constitucional, educativa y de salud. Durante la jornada, expuso la licenciada Noelia Massimino, especialista en salud mental, quien advirtió sobre los efectos del uso indebido de pantallas en el desarrollo neurológico de niños y adolescentes.
Montoya señaló que la tendencia en el debate apunta a una restricción general del uso de dispositivos durante la jornada escolar, con posibles excepciones pedagógicas controladas por el docente y con notificación a los padres. Aclaró que la propuesta no es «antitecnológica», sino una medida de orden y salud, priorizando el bienestar psíquico.
El diputado mencionó antecedentes internacionales, como un fallo judicial en California contra la empresa Meta, y trazó un paralelismo con la lucha histórica contra el tabaquismo para ilustrar la resistencia inicial a este tipo de regulaciones.
Tras la entrevista, el conductor del programa, Fernando López, reflexionó sobre las implicancias sociales de la medida y recordó que discusiones similares ya se han dado en otras provincias argentinas y en países como Francia o Brasil, poniendo el foco en la pérdida de interacción social que puede generar el uso excesivo de la tecnología.
