El deceso de un efectivo de Gendarmería Nacional en Salta derivó en manifestaciones de familiares que exigen mejoras en la atención médica y las condiciones laborales de la fuerza.
La ciudad de San Ramón de la Nueva Orán, en la provincia de Salta, se encuentra en un clima de luto tras el fallecimiento del gendarme Darío Jesús Molina. El efectivo, integrante del Escuadrón 20 “Orán” y destinado en el Puesto 28, estuvo internado varios días en el Hospital San Vicente de Paul, donde su estado de salud se deterioró. Según el parte oficial, la causa de muerte fue un «síndrome febril agudo». Las autoridades sanitarias informaron que los estudios preliminares descartaron enfermedades tropicales propias de la región.
El hecho ha generado un reclamo por parte de familiares de los efectivos, quienes denuncian falencias en la atención y falta de respuestas por parte del Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas y de Seguridad (IOSFA). Los reclamos también incluyen aspectos relacionados con las condiciones laborales de los gendarmes.
Debido a que los reglamentos disciplinarios impiden manifestaciones públicas a los efectivos en actividad, fueron esposas, retirados y vecinos quienes convocaron a una movilización bajo la consigna «Por quienes están, por quienes ya no están». La misma se realizó este 2 de abril a las puertas del Hospital San Vicente de Paul, con el objetivo de visibilizar la problemática y pedir mejoras estructurales.
Colegas y amigos del fallecido expresaron su pesar. Entre ellos, el histórico patrullero Chato Galarza cuestionó la versión oficial sobre las causas del deceso, aunque esto no fue confirmado por las autoridades. La situación ha generado expectativa por una respuesta oficial por parte de la Gendarmería Nacional y del IOSFA.
