Un fuerte intercambio verbal se produjo en la sesión ordinaria de la Cámara de Diputados provincial, tras cuestionamientos a la inasistencia del diputado Miguel Montoya, quien se encuentra en Buenos Aires acompañando a su esposa por un grave problema de salud.
La sesión ordinaria de la Cámara de Diputados provincial derivó en un enfrentamiento verbal de alta intensidad cuando el bloque oficialista cuestionó la inasistencia del diputado Miguel Montoya. El encargado de salir en su defensa fue el diputado Juan Carlos Amarilla, quien protagonizó un duro intercambio con el diputado Agustín Samaniego, en uno de los momentos más tensos del año legislativo.
La discusión comenzó cuando, ante los pedidos de explicaciones por la banca vacía de Montoya, el diputado Amarilla tomó la palabra para aclarar la situación. Con tono de evidente indignación, Amarilla reveló que la ausencia de su colega no era por negligencia, sino por una necesidad urgente de índole familiar y médica. Mientras intentaba fundamentar la inasistencia, el diputado Samaniego intervino con fuertes descalificaciones, generando un clima de caos en el recinto.
Los gritos cruzados dominaron el ambiente. Ante los ataques de Samaniego, Amarilla mantuvo su defensa, señalando la falta de empatía del oficialismo al politizar una situación personal delicada. En el punto más álgido del debate se clarificó el motivo del viaje de Montoya: el legislador se encuentra en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires acompañando a su esposa, quien atraviesa un cuadro grave de salud. «Tiene un problema grave de salud y por eso está en Buenos Aires por su esposa», enfatizó el sector de Amarilla, calificando como «vergonzoso» e «irrespetuoso» que se exigieran precisiones de manera tan agresiva sobre un tema de esta naturaleza.
Más allá de lo humano, el cruce también tuvo tintes electorales y reproches por la gestión, con alusiones directas al futuro político de la provincia. Tras varios minutos de desorden y gritos desde las bancas, la presidencia de la Cámara solicitó que se remitan las pruebas de la inasistencia a la secretaría para intentar encauzar la sesión, aunque el clima de hostilidad persistió durante el resto de la jornada.
