En solo siete días se sumaron un millón de hectáreas de soja de primera, impulsadas por condiciones climáticas estables tras semanas de lluvias intensas.
El cambio en las condiciones climáticas sobre la región núcleo permitió que la cosecha de soja recuperara parte del terreno perdido durante las últimas semanas. Según el informe semanal de la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), en solo siete días se cosecharon un millón de hectáreas de soja de primera, lo que representó un avance de 25 puntos porcentuales y llevó el progreso total al 68% del área. Se trata del mayor retraso registrado en los últimos diez años.
El giro climático fue el factor determinante. Las ciclogénesis que habían azotado a la región núcleo hasta la tercera semana de abril dieron paso al establecimiento de una zona de alta presión que comenzó a potenciar la estabilidad y un ambiente más seco, con días frescos y soleados, según explicó el consultor Elorriaga, citado en el informe. Esa ventana de tiempo favorable permitió el ingreso a los lotes desde el jueves de la semana anterior en algunas zonas, o desde el lunes 27 de abril en otras.
El nivel de actividad fue inédito. A las hectáreas cosechadas de soja se sumaron 300.000 hectáreas de maíz temprano, también aprovechando los días en que las condiciones no permitían trabajar la oleaginosa. De esta manera se logró un nuevo récord de trilla para la región en siete días de trabajo. Pese al avance, la cosecha de soja de primera continúa retrasada respecto del promedio histórico. Según la BCR, en un año normal a esta altura de la campaña debería haberse alcanzado el 90% del área. El sudeste de Córdoba es la zona que más progresó, con el 80% recolectado. Le siguen el sur de Santa Fe con el 65% y el centro-sur provincial con el 60%. El noroeste bonaerense es la subzona con menor avance: apenas el 45%. En el noreste de Buenos Aires el porcentaje llega al 60%. También comenzó la cosecha de soja de segunda, con un avance del 15%.
La premura por aprovechar el clima llevó a que en algunos casos se priorizara el ingreso a los lotes incluso bajo condiciones adversas de suelo. En María Susana priorizan entrar a los lotes aunque queden marcas de compactación.
Los problemas de calidad, sin embargo, no desaparecieron con el buen tiempo. Las zonas más afectadas son las del este, en un área que rodea a Rosario y se extiende hacia el oeste y el sur. En el sur de Santa Fe, en Bigand y Acebal, los lotes de menor rendimiento presentan una elevada proporción de granos verdes, manchados y brotados, que en algunos casos llegan a representar hasta el 50% de la muestra, junto con impurezas como restos de tallos y hojas. En el sudeste de Córdoba, en Marcos Juárez, la acumulación de días húmedos favoreció la aparición de hongos: entre un 10% y 15% de los lotes presenta daños. Esos daños también impactan en el peso del grano.
