Los relevamientos privados indican una baja en el ritmo de aumento de precios durante el cuarto mes del año, mientras que el conflicto en Medio Oriente y el ajuste de tarifas generan incertidumbre para mayo.
Tras la inflación de marzo, que se ubicó en 3,4% según el Indec, las consultoras privadas coinciden en que el dato de abril reflejará una desaceleración. Las estimaciones más optimistas ubican el Índice de Precios al Consumidor (IPC) en torno al 2,4% mensual. Sin embargo, el panorama para los próximos meses se ve condicionado por factores externos y ajustes tarifarios.
La consultora LCG informó que Alimentos y bebidas subió 1,3% en la cuarta semana de abril, con una tendencia alcista que se mantuvo durante tres semanas consecutivas. El promedio móvil mensual de las últimas cuatro semanas fue de 1,7%. Lácteos, carnes y bebidas encabezaron los incrementos, mientras que los panificados registraron bajas que compensaron parcialmente la suba general. Eco Go, por su parte, midió una variación semanal de alimentos del 0,5% en la misma semana, y proyectó un Relevamiento de Precios Minoristas (RPM) de 2,5% para abril.
En la consultora C&T estimaron un aumento del 2,4% en los precios minoristas para la región del Gran Buenos Aires durante abril, un punto porcentual menos que el registro nacional de marzo. La inflación interanual retrocedería de 32,6% a 32,1%. Entre los factores que contribuyeron a la desaceleración se encuentra la finalización del pico estacional de educación, que pasó de un aumento del 12% en marzo a cerca del 5% en abril. En alimentos, C&T midió un incremento cercano al 1%, con la carne subiendo un 2%, el menor ritmo desde septiembre del año anterior.
En servicios públicos, la presión fue menor en gas y electricidad, mientras que el transporte registró una suba del 4%, impulsada por los combustibles. A partir de la segunda semana de abril, las subas en transporte comenzaron a estabilizarse. El informe también destacó un comportamiento estacional en indumentaria, con aumentos superiores al promedio general por la renovación de temporada otoño-invierno.
De cara a mayo, el equipo económico enfrenta desafíos desde el frente externo. La consultora Economía & Energía alertó que la guerra en Medio Oriente encarece hasta un 30% las importaciones de Gas Natural Licuado (GNL) y gasoil necesarios para el pico de demanda invernal. Según el análisis, el costo de abastecimiento de gas natural en invierno se ubicaría en 5,3 USD por millón de BTU, mientras que el costo monómico promedio de la energía eléctrica alcanzaría los 101 USD/MWh, 7 USD/MWh más que en el mismo período de 2025. No obstante, el impacto sería acotado debido a la baja incidencia del gas importado en la oferta total del país. A esto se suman los aumentos ya vigentes en mayo en el transporte de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
