Una reunión del Consejo Superior de la universidad se llevó a cabo ayer en la oficina del ex rector Augusto César Parmetler, con la participación del vicerrector Vicente Emilio Grippaldi, en medio de cuestionamientos por la exclusión de consiliarios titulares y la incorporación de vicedecanos para alcanzar quórum.
En un despacho privado, fuera del recinto habitual del Consejo Superior, se realizó ayer una sesión convocada por el ex rector Augusto César Parmetler y el vicerrector Vicente Emilio Grippaldi. Según fuentes consultadas, el encuentro se desarrolló “a puertas cerradas” y con la presencia de vicedecanos que habrían sido investidos de forma expresa para alcanzar el quórum necesario.
Consiliarios titulares que habían sido convocados no pudieron ingresar al lugar, lo que generó críticas sobre la legalidad del procedimiento. La medida, que se aparta de los estatutos vigentes, fue calificada por algunos observadores como una “fabricación de quórum” al designar a dos vicedecanos para completar la asistencia.
La situación se enmarca en un contexto de tensiones dentro de la comunidad universitaria, donde la conducción de Parmetler y Grippaldi ha sido objeto de cuestionamientos. Grippaldi, en particular, enfrenta denuncias por acoso estudiantil que ensombrecen su trayectoria.
Desde distintos sectores se señaló que este tipo de acciones vulneran los principios de transparencia y cogobierno que rigen la universidad pública. La sesión, realizada en un ámbito privado y con restricciones al ingreso, fue considerada por algunos como un “simulacro antidemocrático” que pone en riesgo la institucionalidad.
Hasta el cierre de esta edición, no hubo declaraciones oficiales de los involucrados sobre los hechos denunciados.
