Un relevamiento ambiental indica que Formosa perdió 478.397 hectáreas de bosque nativo entre 2007 y mediados de 2024, principalmente por incendios y deforestación.
Un relevamiento de organizaciones ambientales, entre ellas Greenpeace, indica que la provincia de Formosa acumuló 478.397 hectáreas de bosque nativo perdidas entre 2007 y mediados de 2024. La provincia se ubica entre las cuatro jurisdicciones responsables del 75% de la deforestación a nivel nacional.
Según los datos, en el último año analizado los incendios forestales arrasaron 29.763 hectáreas en todo el Gran Chaco argentino. Formosa registró la pérdida de 21.846 hectáreas por incendios, siendo la provincia más afectada en ese rubro. En total, en suelo formoseño se perdieron 36.915 hectáreas: 21.846 por incendios forestales y 15.069 por deforestación directa vinculada al avance de la frontera agropecuaria.
El abogado ambientalista Alejo Ciresa afirmó que, si bien existen leyes de protección, su aplicación práctica es “inexistente”. Según estimaciones, solo el 20% de las infracciones por deforestación ilegal reciben una sanción efectiva.
Noemí Cruz, coordinadora de la campaña de Bosques de Greenpeace Argentina, sostuvo que la destrucción del bioma semiárido del Chaco, que alberga más de 50 ecosistemas, debilita la resiliencia regional ante el cambio climático. Agregó que el desmonte y la quema eliminan las esponjas naturales del suelo, provocando inundaciones severas y periodos de sequía extrema. También señaló que las comunidades indígenas y campesinas de Formosa, que dependen del bosque para su subsistencia, sufren desalojos y deterioro de sus condiciones de vida.
Las proyecciones para la región estiman un incremento del 10% al 15% en las tasas de deforestación general en los próximos meses. Ante esta situación, la sociedad civil y comunidades originarias impulsan demandas judiciales y campañas de concienciación, como la iniciativa nacional que busca juntar 300.000 firmas para presionar al Congreso por la penalización del desmonte ilegal.
