Con recorridas permanentes, atención de denuncias y tareas de prevención, el Cuerpo de Inspectores Ambientales trabaja en distintos barrios de la ciudad para desalentar el arrojo indebido de residuos y promover una gestión responsable de los desechos.
La Municipalidad de Formosa continúa implementando políticas de cuidado ambiental mediante una normativa destinada a desalentar el arrojo de residuos en la vía pública, veredas, calles, terrenos baldíos y propiedades abandonadas. En ese marco, el recientemente creado Cuerpo de Inspectores Ambientales realiza recorridas permanentes para detectar infracciones, prevenir la formación de microbasurales y fortalecer la concientización ciudadana.
La iniciativa tiene como objetivo preservar la salud de la comunidad, mejorar la convivencia en los barrios y promover hábitos responsables en el manejo de los residuos. Desde el Municipio señalaron que muchas situaciones que generan contaminación ambiental pueden evitarse mediante el acceso a la información y el compromiso colectivo, por lo que una de las principales tareas del cuerpo de inspectores es el trabajo cercano con los vecinos.
“Con inspectores ambientales del área técnica ambiental estamos realizando patrullajes constantes y recorridos en diferentes barrios de la ciudad, con 48 visitas o recorridas en total, además de pedidos que recibimos vía WhatsApp al número de inspectores ambientales, donde se realizan denuncias de las cuales hemos recibido un total acumulado de 135 denuncias, de las cuales 135 fueron derivadas a otras áreas como pedido de retiro de poda o retiro de microbasurales”, explicó Clara Mancebo.
“Constantemente los inspectores están saliendo no solo a registrar los pedidos y advertencia de microbasurales, sino también las denuncias que hemos registrado vía telefónica, haciendo momentos de vigilancia en algunos puntos críticos y también hablando con el vecino informándole sobre los horarios que debe disponer de sus residuos en la vía pública para que sean recolectados”, agregó Mancebo.
Los inspectores no solo intervienen ante denuncias recibidas por vía telefónica o mediante WhatsApp, sino que también realizan tareas de vigilancia en puntos considerados críticos y desarrollan acciones de concientización, informando a los vecinos sobre los horarios adecuados para la disposición de residuos y el correcto uso del servicio de recolección domiciliaria.
